Zonas de riesgo…
22 Abril 2015
Al margen el desbordado optimismo prevaleciente respecto al resultado del proceso electoral recién iniciado, y de la inusual agresividad antigubernamental de sus primeros promocionales, lo cierto es que entre no pocos de los liderazgos más connotados del Partido Acción Nacional —“los más serios y responsables”, se diría— comienza a ganar fuerza una suerte de “temor colectivo” con respecto al impacto que, estiman, tendrá el deterioro interno y el pobre nivel competitivo que muestra el partido en las tres más importantes zonas metropolitanas.
En las últimas semanas, efectivamente, la hasta ahora sólida y justificada certeza de que, “más como resultado de los yerros de la dupla gobierno-PRI que de aciertos propios, ciertamente”, el panismo podía aspirar a lograr mejores resultados que en ediciones previas ha comenzado a resquebrajarse ante el cada vez más negativo pronóstico que, de cara a los comicios de junio, arrojan los sondeos (propios y ajenos) que han sido levantados en Guadalajara, Monterrey y, particularmente, en la Ciudad de México.
Y esto, no sólo por la escasa captación de votos que en tales territorios pudiera darse sino, esencialmente, por la incuestionable convicción prevaleciente de que poco o nada puede hacerse por impedir “el desastre electoral que viene”, si la decisión de actuar no proviene de los cacicazgos locales que, huelga decir, en forma alguna responden a las directrices de la dirección nacional de Gustavo Madero que, en el mejor de los casos, no es más que un aliado circunstancial y necesario en el control de sus respectivas parcelas o, peor: un rehén al que imponen sus decisiones.
Ahí está, por ejemplo, lo que ocurre en Nuevo León, donde, tras de que el denominado Grupo San Nicolás de Zeferino Chefo Salgado, Fernando LarryLarrazábal y Raúl Gracia, de última hora, decidió imponer a “su” candidatoFelipe de Jesús Cantú sobre la cuestionada maderista Margarita Arellanes, no son pocos quienes apuestan a que, amén de perder la gubernatura ante la priista Ivonne Álvarez, el panismo, “al menos en la zona metropolitana de Monterrey”, caerá a un lejano tercer lugar, desplazado por el empuje de JaimeEl Bronco Rodríguez Calderón…
Algo peor ocurre en la zona metropolitana de Guadalajara, donde ya se comenta en voz baja en los pasillos del búnker azul, la combinación de ambiciones e intereses ideológicos, algunos de grupos locales y antagónicos, otros, mantienen al panismo en tal situación que ya no sólo nadie cree en el triunfo de su candidato a la alcaldía, Alfonso Petersen, sino que, incluso, el pronóstico generalizado apunta a que el naranja Enrique Alfaro, estiman algunos, ganará la elección “y nosotros, con suerte, iremos a la tercera posición”.
En la zona metropolitana de la Ciudad de México la situación no es mejor.
No ocurre igual en el Estado de México, donde el impresentable Ulises Ramírezmantiene al panismo en tal estado de división y vergonzosa postración que, de última hora, por cierto, “sólo lo que queda del Partido del Trabajo…” aceptó unirse con ellos.
Tampoco es diferente en el Distrito Federal, donde el cacique Jorge el Bejarano Azul Romero y los suyos, han socavado de tal forma las bases de la unidad panista que, si bien les va, conservarán la delegación Benito Juárez y uno o dos distritos federales de mayoría… amén de que, en una de ésas, terminan la jornada electoral en la cuarta y/o quinta posición, superados igual por el PRD y Morena, que por el PRI y, en una de ésas, hasta por el Partido Verde (en lo individual).
De ahí, valga, los temores y escalofríos…
Asteriscos
* De no ser por lo grave que es, ni evidenciar como lo hace la pobreza de nuestra política, y de muchos de nuestros actores políticos, la sola pretensión del perredista Ángel Aguirre Rivero de volver a la gubernatura, que dejara tras los lamentables acontecimientos que derivaron en la desaparición y asesinato de jóvenes en Iguala, el 26 de septiembre, de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, el hecho debería ser considerado como un agravio inaceptable a la sociedad nacional…
Veámonos el viernes, con otro asunto De Naturaleza Política.



