Schutzstaffel DF
08 de Enero de 2016
En la Alemania nazi existieron las SS o Schutzstaffel o “escuadras de protección”, que eran grupos encargados de identificar el origen étnico de los ciudadanos. Es decir, ellos denunciaban a los judíos para que fueran llevados a los campos de concentración. Su tarea era que no se les escapara uno solo con tal de garantizar aquella élite racial de la que hablaba Hitler. Ellos fueron los ejecutores de lo que la historia anotó como el “Holocausto”, uno de los episodios más tristes del siglo XX. Ciudadanos denunciando ciudadanos.
Hace unas semanas, escribía en este espacio: “Que este nuevo reglamento sirva para generar un cambio en la política de movilidad, pero también dentro de las oficinas que se encargan de crearla. O no va a servir de nada, si no es que para que los mismos de siempre se sirvan de ella...”, por supuesto, todo en relación a la puesta en marcha del nuevo Reglamento de Tránsito en la Ciudad de México. Hoy se cumplen 21 días de esta nueva disposición y la realidad es que no ha cambiado nada; de hecho, hemos visto que todo ha sido en repercusión de la movilidad de los capitalinos... y en una de esas, hasta de convivencia entre ellos.
Hace unos días, Miguel Ángel Mancera negaba que el GDF tuviera un acuerdo con Autotraffic, la empresa encargada de operar el sistema de fotomultas. Sin embargo, ayer el portal animalpolitico.com publicaba el contrato que contradice las declaraciones del jefe de Gobierno y en donde se establece, en la página seis, que se debe cubrir una cifra de 150 mil multas por mes. ¿Cómo entonces vamos a creer que la multa que nos llegue a casa es merecido castigo? Vamos, ambas partes se asegurarán a como dé lugar de que la cuota se cumpla, sobre todo la empresa privada, pues de las infracciones que aplique se llevará un porcentaje. Esto es: ¡multas para todos!
Y la cosa podría estar aún peor. La Secretaría de Movilidad analiza la posibilidad de lanzar una aplicación para dispositivos móviles con el fin de que los ciudadanos denuncien a aquellos otros ciudadanos que violen el Reglamento de Tránsito. Algo así como las “escuadras de protección” alemanas de las que hablaba al inicio. ¡Vaya política fascista! ¡Poner a los ciudadanos a denunciar ciudadanos! Si los ciudadanos denunciamos políticos no pasa absolutamente nada. Nada. Pero si nos denunciamos entre nosotros, ya quiero ver cómo “la legalidad” va caer como lluvia envenenada de los cielos. Esto se está cocinando en las oficinas del Nuevo Modelo de Movilidad de la Agencia de Gestión Urbana y el LabCDMX: “Comenzar a desarrollar tecnología a través de una aplicación o incluso de líneas telefónicas para que los propios ciudadanos puedan comenzar a denunciar las faltas cometidas al Reglamento de Tránsito...”, según palabras de Laura Ballesteros, titular de la Semovi.
Que los ciudadanos hagan el trabajo de las autoridades. Qué cómodo y perverso. Y, al mismo tiempo, que los ciudadanos se conviertan en enemigos de otros ciudadanos; que se conviertan en cazadores de aquellos que se pasen un alto, que pisen con sus llantas la línea de peatones. Usar el celular para denunciar al que habla por su móvil. Volver a la ciudad una jungla, pues. En la que el odio nos alcance para jodernos al que tengamos enfrente... ¿Por qué exigen tantas cuentas a los ciudadanos y se hacen que la virgen les habla cuando a ellos —a las autoridades— se les señala por actos de corrupción? ¿O qué nos dirán ahora sobre la cuota de multas que Autotraffic debe cubrir por mes? ¿Cuál es la intención de darle a esta ciudad aquellos aires de nazismo?
ADDENDUM. Hablando de nazismo: ayer escuchamos al candidato panista y antiabortista Jorge Luis Preciado decirle a una noviecilla suya que la apoyará económicamente para realizarse un aborto porque él “no soporta las pendejadas”... La doble moral a todo lo que da: una cosa cuando está en público y muy otra en lo privado.
Excelsior



