El Bronco gobernador
6 Octubre 2015
Hace dos meses me senté con Jaime Rodríguez Calderón. De esa conversación aquí di cuenta. El Bronco, así le gusta que lo llamen. No “gobernador electo”, como era entonces, ni “gobernador”, como lo es ahora. Y como El Bronco, a secas, decidió pasar a la historia quien es el primer gobernador independiente. Son muchas las expectativas respecto al trabajo que realizará. De aquella conversación subrayé dos declaraciones. La primera sobre las razones por las que había llegado a una contienda electoral: “Bronco es este país, éste es el despertar del México bronco, esto es cierto, la gente está enojada, está encabronada. Hay un encabronamiento colectivo porque no le hemos dado resultados a la sociedad...”. De ahí pasamos a los motivos de ese encabronamiento, principalmente, en su estado (aunque propagado a todo el país de manera inevitable, por no ser un caso único), la deuda con la que recibe a Nuevo León y qué sucederá con quienes hicieron mal uso de los recursos de la entidad: “Hay una deuda desordenada y hay responsables. Los habrá. Yo estoy buscando esa responsabilidad. La voy a buscar y la voy a encontrar. Voy a proceder, no me voy a detener. Nuevo León va a ser un ejemplo de combate a la corrupción...”.
La expectativa sobre su gobierno ha generado opiniones encendidas ex ante: desde quienes opinan que sigue en campaña y que su gestión no pisará callo ninguno, hasta quienes ven en él al único candidato capaz de competirle a López Obrador en el 2018.
El sábado por la noche tomó posesión de la gubernatura. Pronunció un discurso de más de treinta minutos, en el que no hizo promesas, pero sí habló de lo que lo inspiró a buscar el cargo y en la oportunidad que tiene su estado —y, como ejemplo, todo el país— para comenzar a hacer política de manera distinta a como se ha hecho en las últimas décadas y que ha generado ese encabronamiento del que me habló en aquella plática.
Ayer volví a entrevistarlo. El Bronco me aseguró que se concentrará en su labor como gobernador, donará la silla de la oficina del despacho para que sea expuesta en un museo y seguirá siendo El Bronco el que atienda desde donde sea, pero que les cumplirá a los regios: “tenemos que seguir y agarrar el toro por los cuernos... el toro es la deuda que nos dejó el anterior gobierno, tenemos un déficit presupuestal de seis mil 200 millones de pesos; el Metro ya no funciona, está inoperante... Es un desmadre...”.
Con desmadre, con eso se encuentra: “Tenemos eso, vamos a ordenar, y pediré que todas las dependencias vayan y vean lo que hay. Porque eso es lo que nos dijeron que había, ahora falta ver qué existe realmente para que podamos tomar las decisiones adecuadas...”. Sigue decidido a tomar acciones legales contra quienes resulten responsables de las condiciones en que recibe Nuevo León; ya queremos verlo, todos estamos expectantes. Y no sólo en ese tema. También en lo que sucederá en la víspera de 2018. Desde hace unos meses, un grupo de intelectuales comandados por Federico Reyes Heroles ha comenzado a mover el agua pensando en quién o cómo podrá hacérsele frente a Andrés Manuel. Han concluido que será sólo con una candidatura independiente. Y ahí, El Bronco se convierte ipso facto en el único (y exitoso) referente. Justamente, por ello, AMLOha arremetido contra el hoy mandatario con su clásico “es miembro de la mafia en el poder”. Y El Bronco, que tiene el mismo talento (o más) para comunicar con la masa, me comentó: “pues él dijo que yo era, nomás se la regresé, él trabajó para la mafia en el poder y hoy él es dueño de un partido político y eso es una mafia en el poder... Cada que él diga de mí, yo le voy a responder...”.
Comienza así su gestión y, presumiblemente, uno de los duelos (y no de sombra) entre dos de los personajes políticos más peculiares que nos ha tocado ver en esta joven, muy joven, democracia.
Excelsior



