¡. . . Vivan los partidos políticos!
El prestigiado novelista español ANTONIO GALA dice: “La dictadura se presenta acorazada porque ha de vencer. La democracia se presenta desnuda porque ha de convencer”.
Para que una democracia convenza, ha de basarse en buenos resultados, que la buena economía, la generación de empleos, la seguridad pública, el combate a la pobreza extrema y la calidad de la educación se sienta en los hogares.
En pleno Siglo XXI las democracias modernas giran en torno a 5 ejes rectores:
1.- Reconciliación Nacional 2.- Trasparencia 3.- Participación Ciudadana 4.- Educación de Calidad y
5.- Productividad.
Es decir, que la partidocracia, sabiendo de la temporalidad del poder político, haga juegos malabares con la democracia, para reinventar el sistema político y pasar del “sufragio efectivo… A la democracia efectiva”.
El viejo Filósofo ha aprendido a hacer su tarea con pasión, bien, a la primera, lo mejor posible, buscando siempre dar el extra, para que los resultados pasen de ordinarios, a… extra ordinarios.
Y eso es lo que quiero, que los resultados en nuestra transición democrática sean extraordinarios, para ello nuestros políticos, de todos los ismos, –PRIISMOS, PANISMOS, PERREDISMOS, VERDEECOLOGISMOS, ALIANCISMOS, PETISMOS, MOVIMIENTO CIUDADANO–, deben arremangarse las mangas de la camisa y ponerse a trabajar para eficientar nuestra democracia.
Hoy en el país hay regiones, en donde la democracia camina desbocadamente al filo de la navaja, en materia de seguridad nos enfrentamos a problemas, conflictos, formas ciudadanas de combatir la delincuencia, para cuya solución no hay antecedentes.
Hoy más que nunca, por el bien de la nación, se requiere que nuestra partidocracia haga una reingeniería institucional, para que el estado mexicano en sus tres órdenes de gobierno, establezca una estrategia que cumpla satisfactoriamente, al eficientar la seguridad pública y la procuración de justicia.
Hace seis años el presidente CALDERON lanzó una guerra, en la que nos dejó atorados en un berenjenal. En una democracia que va más allá de los tiempos electorales; hay una sociedad cada día más participativa, crítica y bien informada, que cuestiona a los políticos de todos los partidos, la ausencia tangible de resultados en muchos rubros de la vida nacional.
Para consolidar nuestra transición democrática, se hace necesario un renovado esquema de corresponsabilidad entre sociedad y gobierno, una nueva relación entre poderes, que se traduzca en una paz ciudadana.
Hay en el país, por una parte, servidores públicos federales, Gobernadores, Presidentes Municipales, que arriesgando su salud, prestigio, vida y familia, enfrentan el problema de la inseguridad con valentía; por otra, expresiones y conductas delictivas inimaginables, que ni un considerable número de agentes del ministerio público, policías y cárceles podrán detener.
De acuerdo a los especialistas en la materia, se hace necesario trabajar en cinco vertientes:
“1.- Despenalización de las conductas menos graves;
2.- Explorar las penas alternativas;
3.- Facilitar la conciliación y reparación del daño entre particulares;
4.- Fortalecer las políticas públicas de carácter penal a nivel regional.
5.- Democratización del derecho penal”.
En plena tragedia de inseguridad el mexicano sabe reír, porque el humor es un patrimonio intangible que no puede interrumpir. El niño dice:
? ¡Amaaá¡ tengo hambre ¡no hay qué comer!.
? Pues fríe al cotorro, –dice la señora.
? ¡Amaaá! –dice el niño– es que no hay aceite.
? Entonces ásalo, –responde la señora.
? ¡Amaaá…! ¡No hay gas!.
? Con una tiznada… Pues hiérvelo.
? ¡Amaaá…! ¡No hay agua!.
El cotorro, desde la jaula, eufórico grita: ? ¡Viva la crisis… Vivan los partidos políticos!.
www.filosofoguemez.mx
Para que una democracia convenza, ha de basarse en buenos resultados, que la buena economía, la generación de empleos, la seguridad pública, el combate a la pobreza extrema y la calidad de la educación se sienta en los hogares.
En pleno Siglo XXI las democracias modernas giran en torno a 5 ejes rectores:
1.- Reconciliación Nacional 2.- Trasparencia 3.- Participación Ciudadana 4.- Educación de Calidad y
5.- Productividad.
Es decir, que la partidocracia, sabiendo de la temporalidad del poder político, haga juegos malabares con la democracia, para reinventar el sistema político y pasar del “sufragio efectivo… A la democracia efectiva”.
El viejo Filósofo ha aprendido a hacer su tarea con pasión, bien, a la primera, lo mejor posible, buscando siempre dar el extra, para que los resultados pasen de ordinarios, a… extra ordinarios.
Y eso es lo que quiero, que los resultados en nuestra transición democrática sean extraordinarios, para ello nuestros políticos, de todos los ismos, –PRIISMOS, PANISMOS, PERREDISMOS, VERDEECOLOGISMOS, ALIANCISMOS, PETISMOS, MOVIMIENTO CIUDADANO–, deben arremangarse las mangas de la camisa y ponerse a trabajar para eficientar nuestra democracia.
Hoy en el país hay regiones, en donde la democracia camina desbocadamente al filo de la navaja, en materia de seguridad nos enfrentamos a problemas, conflictos, formas ciudadanas de combatir la delincuencia, para cuya solución no hay antecedentes.
Hoy más que nunca, por el bien de la nación, se requiere que nuestra partidocracia haga una reingeniería institucional, para que el estado mexicano en sus tres órdenes de gobierno, establezca una estrategia que cumpla satisfactoriamente, al eficientar la seguridad pública y la procuración de justicia.
Hace seis años el presidente CALDERON lanzó una guerra, en la que nos dejó atorados en un berenjenal. En una democracia que va más allá de los tiempos electorales; hay una sociedad cada día más participativa, crítica y bien informada, que cuestiona a los políticos de todos los partidos, la ausencia tangible de resultados en muchos rubros de la vida nacional.
Para consolidar nuestra transición democrática, se hace necesario un renovado esquema de corresponsabilidad entre sociedad y gobierno, una nueva relación entre poderes, que se traduzca en una paz ciudadana.
Hay en el país, por una parte, servidores públicos federales, Gobernadores, Presidentes Municipales, que arriesgando su salud, prestigio, vida y familia, enfrentan el problema de la inseguridad con valentía; por otra, expresiones y conductas delictivas inimaginables, que ni un considerable número de agentes del ministerio público, policías y cárceles podrán detener.
De acuerdo a los especialistas en la materia, se hace necesario trabajar en cinco vertientes:
“1.- Despenalización de las conductas menos graves;
2.- Explorar las penas alternativas;
3.- Facilitar la conciliación y reparación del daño entre particulares;
4.- Fortalecer las políticas públicas de carácter penal a nivel regional.
5.- Democratización del derecho penal”.
En plena tragedia de inseguridad el mexicano sabe reír, porque el humor es un patrimonio intangible que no puede interrumpir. El niño dice:
? ¡Amaaá¡ tengo hambre ¡no hay qué comer!.
? Pues fríe al cotorro, –dice la señora.
? ¡Amaaá! –dice el niño– es que no hay aceite.
? Entonces ásalo, –responde la señora.
? ¡Amaaá…! ¡No hay gas!.
? Con una tiznada… Pues hiérvelo.
? ¡Amaaá…! ¡No hay agua!.
El cotorro, desde la jaula, eufórico grita: ? ¡Viva la crisis… Vivan los partidos políticos!.
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