Verano de fuego y sin “El Chapo”
16 Julio 2015
Han pasado cuatro días y cinco noches desde que México se quedó sin Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, “El Chapo” se convirtió en uno de los miles de mexicanos de los que no se sabe nada, es uno más de los desaparecidos, solo que él, así lo decidió contrario a todos aquellos que han sido raptados, secuestrados y asesinados por los grupos criminales del país.
Luego de que el capo de capos, se escapó la noche del sábado del penal de máxima seguridad de El Altiplano, el Gobierno de la Republica, desplegó a casi diez mil agentes para su recaptura y es buscado en por lo menos 22 entidades federativas; no quiero ser grosero, pero deberían volver a buscar debajo de la regadera de su celda o en esa construcción a kilometro y medio del penal, en una de esas allí aparece. Si no mal recuerdo, alguien apareció debajo de la cama luego de varios días.
Bueno desde el pasado sábado, las fuerzas de seguridad desplegaron el operativo, los comunicados fueron cifrados y confidenciales a las instituciones y aunque hay quien ruega por toparse de frente al capo para llamar al 01-800- 00- 85- 400 y cobrar la recompensa de 60 millones de pesos que ofrece la Procuraduría General de la Republica (PGR) para salir de deudas, esas que siguen en aumento pues la economía familiar sigue con ajustes constantes.
Por cierto, ¿Qué tanto modificó su vida desde aquel febrero de 2014 que metieron a la cárcel al “Chapo”? ¿Cuáles han sido las complicaciones o mejoras tras la fuga del capo? Pero bueno…
Este martes se activó en Tamaulipas el operativo “Verano 2015” con el que se refuerza (más…) la seguridad en carreteras y zonas turísticas con la finalidad de que los paseantes tengan una estancia agradable en esta entidad. Las autoridades tamaulipecas esperan la visita de millón y medio de turistas, registro máximo de visitantes venidos en 2014 y eso de no esperar más vacacionistas para este año, no sé si es bueno o malo, pues se puede interpretar como una manera mediocre y conformista de darle la bienvenida al periodo vacacional, porque a un año de distancia la vida por acá es veces tranquila, si más relajada que hace un año.



