Venezuela y Maduro

08 de Diciembre de 2015

No es el final de Nicolás Maduro, pero sí el principio del fin del chavismo. Han pasado 17 años desde que Hugo Chávez llegara al poder. Los últimos dos años, quien ha estado al frente de Venezuela ha sido Nicolás Maduro, quien asumió la presidencia tras la muerte de Chávez.

Hugo Chávez fue un político carismático que logró que el gobierno volteara a ver a las clases más desfavorecidas y que, por una mezcla de políticas públicas populistas y la inyección de dinero al por mayor en la economía nacional y la de sus aliados en el extranjero, se quedó en el poder por década y media.

Sólo la muerte pudo sacarlo del Palacio Miraflores.

Su sucesor no ha sido ni tan hábil ni tan carismático. Nicolás Maduro lleva en el poder menos de tres años y las dificultades políticas, sociales y económicas generaron el primer triunfo de la oposición en la elección legislativa del pasado domingo.

Los 112 escaños que obtuvo la oposición y que mostraron que el chavismo no es invencible, se lograron por una mezcla de factores. Primero que nada, por la situación económica que se encuentra en una situación crítica. Si leemos noticias sobre Venezuela, nos enteramos, sin falta, sobre las largas filas en los supermercados para tratar de conseguir los productos más elementales.

Venezuela es un país con reservas de petróleo del tamaño de Arabia Saudita... pero no se puede encontrar papel de baño en las tiendas. Las proyecciones del FMI dicen que el PIB va a decrecer 10% este año, lo que representa la contracción más severa en cualquier otro país, salvo Siria. Además, estima una inflación de ¡¡¡159 por ciento!!!

A ello hay que agregar el crimen y la inseguridad. Un reporte de Naciones Unidas de 2014 ubicó a Venezuela como el segundo país con mayor índice de asesinatos en el mundo. Y si al Estado de derecho nos referimos, Venezuela está rankeadocomo el peor país en este índice que hace el World Justice Project. Último, lo que implica estar incluso peor que Afganistán.

Así que no es complicado entender las consecuencias sociales de una situación como la arriba descrita. Situación a la que hay que agregar un último factor: la caída en los precios del petróleo. Venezuela depende de la venta de crudo. Su economía está totalmente petrolizada. Con el precio del barril acercándose a los 39 dólares, el soporte del populismo chavista está en ruinas.

¿Qué significa este triunfo de la oposición en la Asamblea Nacional? Por la contundencia que le otorga mayoría calificada, si la oposición permanece unida como hasta ahora, pueden adelantar las elecciones presidenciales de 2018 para pedir un referéndum que podría sacar, tan pronto como el año próximo, a Madurodel poder. Además, significa poder votar por la liberación de los presos políticos, de manera destacada la de Leopoldo López.

Suena demasiado bueno para ser cierto. Hasta ahora, Maduro sólo se ha limitado a acusar un complot económico en contra de su gobierno como causal de la derrota, después de haber amenazado con que ganaría “como sea” unos días antes de las elecciones.

Habrá que esperar para saber si su amenaza se convierte en realidad, pero lo cierto es que hoy Venezuela abre la puerta para una nueva etapa que tiene que buscar reconstruir un país destrozado por el populismo. Para todos aquellos a quienes este tipo de políticos les parecen atractivos, el mensaje de no escuchar este canto de las sirenas está más que claro.

                Twitter: @AnaPOrdorica