Vaya alcaldes
Hace unas semanas, Margarita Arellanes, alcaldesa de Monterrey, declaró no haber roto la ley al entregar las llaves de la ciudad a Jesucristo. Lo hizo en una suerte de defensa ante las tantas críticas por haber realizado aquella ceremonia, casi litúrgica. Pero pensamos, ¿cómo una persona puede realizar actos a “titulo personal” que corresponden únicamente al cargo que desempeña?
La polémica no terminó, y es que es simple, México es un país laico y a todos nos queda claro el concepto, aunque parece ser que a la alcaldesa no. Por eso me sorprendió mucho ayer, cuando me enteré por redes sociales de una convocatoria donde se llama a la Macroplaza para el próximo 22 de junio. En la imagen que convoca se anuncia que se hará una oración para librar a Monterrey de la violencia, de los homosexuales y travestis, del ateísmo y hasta de los metaleros. Quise corroborar si este llamado era real, por evidentes razones pensaríamos que no, sería el mayor de los excesos, sería un completo despropósito, pues en la invitación se anuncia que estará presente la alcaldesaArellanes.
La única forma de desmentir o confirmar esta convocatoria, era hablando con ella, con la alcaldesa, pero no tuvimos suerte. Su equipo de Comunicación Social le dijo a mi equipo que no se encontraba el director del área, el único que podría enlazarnos con ella. Y es que la buscamos porque, así como salió con algunos medios cuando la entrega de las llaves, creímos mucho más atinado asegurar de su propia voz si esta convocatoria era real o si algún grupo se estaría aprovechando del tema. A ver si en los próximos días, primero Dios, logramos aclarar esto con la alcaldesa.
Y otro alcalde, el de Cancún, quien fue exhibido en un video en donde se le observa renebejaraneando, o sea, recibiendo fajos y fajos de billetes. Julián Ricalde Magaña argumenta que todo es una mala obra, producto de la mala leche que le quiere aventar su predecesor: “No niega ser él quien aparece en el video, pero dijo que todo ocurrió hace dos años, cuando él aún no era funcionario: con su calumniador, insistió que efectivamente le recibió entre 150 y 200 mil pesos, pero como apoyo al proceso de entrega-recepción gubernamental, mismo que, por cambios constitucionales, significó un lapso de nueve meses entre la elección y la toma de posesión del gobierno municipal. También negó que se tratara de la entrega de recursos para su campaña proselitista, puesto que durante ese proceso comicial estaba al frente del municipio de Benito Juárez Latifa Muza Simón y no Jaime Hernández, como pretende hacer creer el gobierno estatal a través del Sistema Quintanarroense de Comunicación. Indicó Julián Ricalde Magaña que, de su parte, no incurrió en ningún ilícito, toda vez que en ese momento no era funcionario público, que no fue algo indebido y, en todo caso, Jaime Hernández Zaragoza tendría que explicar por qué entregó ese dinero y de qué partida presupuestaria...”
Lo anterior se lee en el comunicado que envió su oficina ayer por la tarde, donde, además, dicen que él no le entrará en la guerra sucia electorera, aunque final e involuntariamente ya le está entrando. Pero no, no alcalde, no ha quedado claro, porque de nuevo entramos al juego de la palabra de uno contra la del otro, para aclarar un punto que no tendría que requerir explicación. Nada más se están echando la bolita.



