Tamaulipas y la primer autodefensa.
El ejército mexicano había accionado sus armas contra las guardias
comunitarias la noche del lunes (13-01-14) causando la muerte de por lo menos
tres personas, entre ellas una menor de edad. Prácticamente ese era el
contenido de las primeras versiones que salían, vía redes sociales, desde
Antúnez, Michoacán. Con el uso de las nuevas herramientas de comunicación, era
como el país se enteraba de la sangrienta noche entre el Gobierno Federal y las
guardias comunicatorias o grupos de autodefensa.
Horas antes, la tarde de ese mismo lunes, se había firmado el “El
pacto por la paz de Michoacán” entre el
Gobierno Federal y del Estado, quienes acordaban por enésima ocasión
coadyuvar esfuerzos por la seguridad de los michoacanos e invitaban a las
autodefensas a dejar las armas que habían tomado desde febrero de 2013 para
hacerle frente a los Caballeros Templarios. Definitivamente el anuncio fue
tardío, la decisión de Osorio Chong, estaba desfasada y en su soberbia pagó la
penitencia, el Gobierno nunca debió permitir el surgimiento de los civiles
armados y peor aún, no debió esperar a que la situación llegara a tal extremo,
que la comunidad se asocie para defenderse de quien le aqueja, esa es y debe
ser tarea de los gobernantes. (cuando hablo de civiles armados, no me refiero a
los sicarios)
En el 2010, año en el que Tamaulipas ocupaba el vergonzoso primer
lugar como el Estado más peligroso y violento de México, el 14 de noviembre se
suscitaba un hecho que llamo la atención de muchos y pudo ser el surgimiento de
las autodefensas tamaulipecas.
Seguramente usted recordara aquel valeroso señor de 77 años que hizo
frente a quienes le dieron un ultimátum de 24 horas para que abandonara su
propiedad… ¡exacto! El ranchero Don Alejo
Garza Tamez, un hombre que peleó solo, por su honor, por su casa y por
sus años de trabajo.
Garza Tamez, se convertiría en la primer autodefensa, solo que él hizo
uso de su solitario valor y desde que decidió enfrentar a los malhechores sabía
que tenía todas las de perder, pero aun así logro dejar tendidos a unos cuatro
y mal heridos a dos más. El viejo ranchero, avicultor y empresario, habría
enviado un mensaje fuerte no solo a los grupos delincuenciales, sino también a
la población y sobre todo al Gobierno mexicano, desdichadamente todo quedo en
la leyenda de Don Alejo y es que tal vez acá, el valor se mida diferente que en
Michoacán o la ley de armas sea más estricta, no lo sé.
En nuestro país no deberían existir más Don Alejos, ni más
autodefensas, siempre y cuando la autoridad haga lo necesario para regresar la
paz que se perdió y de la que no vemos cuando regrese, porque cuando parecía
que Tamaulipas ya estaba pasando desapercibido en el tema delincuencial, el
lunes por la noche el ex alcalde de Llera, David Manríquez Pérez fue asesinado
a balazos.
davidcastellanost@hotmail.com



