Suspiros independientes
18 Junio 2015
Hace unas semanas lo prometimos: pasadas las elecciones escribiríamos de quienes ya se vieron como candidatos(as) a la Presidencia por esa vía. Ahora, con los resultados de la pasada elección, tenemos sustento para decir que más de un corazón late vigorosamente ante la posibilidad de no depender de los partidos para aparecer en la boleta. Todavía falta ver el trabajo que desempeñarán los candidatos independientes ganadores. Seguramente, varios de los nombres que a continuación enlistaré, terminarán de “medirle el agua a los camotes”, ver con qué apoyos cuentan y cuáles serían sus posibilidades reales de competir. Por lo pronto, las candidaturas independientes también se presentan como “plan B” para aquellos que no obtengan el favor de sus partidos. Bajo esa lógica lo hizo Margarita Zavala yMiguel Ángel Mancera: ambos guiñaron con la posibilidad de buscar esa vía de ser necesario.
Pero a ellos se suman otros nombres que, si bien no son figuras políticas emergentes, ya se encuentran evaluando sus posibilidades de presentarse como opción “ciudadana”, sin compromiso con los partidos que tan desprestigiados se miran (todos) desde su desempeño en ésta, todavía, jovencísima democracia.
Empezamos con el padre de las candidaturas independientes. Jorge G. Castañeda, exsecretario de SRE (y a quien, justamente, se le debe la llegada de esta opción electoral gracias al recurso que interpuso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 2004). Quienes saben, dicen que más de uno le anda haciendo la corte al excanciller para que relance sus intenciones. Después de la experiencia de 2006, seguramente sólo lo intentará si tiene posibilidades reales de competir, y de ganar.
Se dice que Jaime Rodríguez El Bronco quiere repetir su hazaña en 2018. Que su llegada a la gubernatura, que arrasó en las votaciones, sería sólo la plataforma de lanzamiento. De hecho, parece que se anda aguantando las ganas de anunciarlo. Eso, al menos, lo compromete a una gestión impecable en sus dos primeros años y a que castigue los excesos de su antecesor,Rodrigo Medina.
Otro candidato del que se habla en los pasillos es de Claudio X. González, quien dirige Mexicanos Primero y que contaría con el apoyo de varios de los más importantes empresarios mexicanos. Mucho le ayudaría el lío que parece no tener para cuándo resolverse: el de la evaluación magisterial, y que ha sido su tema desde hace años. Y de paso, la CNTE y la CETEG que, sin proponérselo, le están poniendo en charola de plata la campaña...
También la comunidad de la UNAM: por ahí se anda moviendo el actual rectorJosé Narro, y el exrector Juan Ramón de la Fuente, a quien muchos —desde hace tiempo— lanzan y lanzan. En su caso, me aseguran, lo único que lo detiene es la certeza de que tal candidatura le representaría un enfrentamiento frontal con un personaje que parece muy cercano a él:Andrés Manuel López Obrador.
Entre las mujeres que evalúan presentar su candidatura están María Elena Morera, que tiene tema y trayectoria para hacerlo pero sólo lo haría con el respaldo de todas las ONG’s en materia de seguridad.
Entre los personajes cercanos a los medios, se insiste en el nombre deEsteban Moctezuma, exsecretario de Gobernación y, desde hace tiempo, muy activo en la Fundación Azteca. Tiene la ventaja de conocer, desde adentro, al sistema y al PRI, tema que, paradójicamente, podría convertirse en su gran obstáculo. También desde la escena de los medios: Denisse Dresser y, claro, Carmen Aristegui. Ambas estarían considerando la opción de incorporarse al escenario político no como figuras que cuestionen el poder, sino figuras que lo ejercen. La primera lo tiene más claro; la segunda dependerá del resultado de todas sus querellas para regresar al aire.
Y para cerrar, en los círculos cercanos al poder, dejan entrever que el propioEnrique Peña Nieto andaría evaluando la opción de tener dos candidatos: uno que vaya por el PRI y otro (u otra) que corra en la pista de los independientes. Sería el primer Presidente que podría competir con dos caballos...
En fin, que las candidaturas independientes llegaron para quedarse, aunque repito: falta evaluar a los funcionarios que emanaron de ellas. Y que los hoysuspirantes evalúen qué tantas posibilidades reales tienen para competir en la que hoy —podemos intuir— podría ser la elección con la mayor dispersión del voto en comicios presidenciales.
Excelsior



