Reforma DF; no, otra vez
23 Marzo 2015
Más allá del anticipado y reiteradamente fallido festejo del jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera que, un día sí y otro también, da por hecho la concreción de la muchas veces pospuesta reforma política que convertiría al Distrito Federal en el estado 32 de la Unión y, en virtud del centralismo a que daría paso, en territorio del declinante perredismo —el de los impresentables Chuchos que ahora él encabeza, obvio— lo cierto es que, salvo sorpresa de última hora, nadie hoy en el Senado o en San Lázaro está considerando avanzar por esta ruta.
No al menos, a juzgar por versiones oficiosas, durante el actual ordinario periodo de sesiones que concluirá en abril, puesto que, “si todo avanza conforme a calendario”, la semana que comienza estará destinada a la negociación y logro de consensos en torno a la Ley General de Transparencia y Acceso a la Información Pública, recién aprobada por el Senado. Luego, nuestros sufridoslegisladores emprenderán vuelo a sus lugares de origen o a sitios de recreo, en el país o el extranjero, para pasar ahí el feriado de Semana Santa que, vale decir, no pocos —“y no por razones religiosas, que conste”— podrían extender hasta pasada la Pascua.
Para entonces, cuando retornen a sus poltronas —curules, perdón— las campañas de cara a los comicios de junio estarán en marcha y, por razones de tiempo y “oportunidad política”, nadie querrá entrar a debatir un asunto en el que, como se sugiere líneas arriba, el logro de un eventual acuerdo exigirá, necesariamente, la (¿imposible?) armonización de la iniciativa de Acción Nacional que aspira a democratizar mayormente la vida de la capital a través del otorgamiento de facultades fiscales y administrativas a las delegaciones —alcaldías, según su propuesta— , y la del PRD que pretende reforzar el ya de suyo intolerante centralismo que reserva a los delegados el papel de simples servidores, peones al servicio del gobierno capitalino.
Ahí, en apoyo de esto último, está la forma en que la dirigencia del sol azteca —que ahora, a través de su secretario Héctor Serrano maneja el cuestionado Mancera— conformó la lista, en la que destacan los afines almancerismo, de quienes habrán de abanderar a las huestes de la Revolución Democrática en la puja por retener las 14 delegaciones que hoy encabezan y la recuperación de Benito Juárez y Cuajimalpa, bajo control hoy de tricolores yblanquiazules…
Una nueva posposición entonces del debate y eventual aprobación de la reforma política para la capital del país cancelaría, para los afines al actual jefe de gobierno, la posibilidad de reforzar los controles que sobre las delegaciones, el electorado y presupuesto de las mismas, ejercen ya ahora aunque, a decir de ellos mismos, “de manera insuficiente”.
Asteriscos
* El romerista Santiago Torreblanca, número dos del PAN capitalino —hermano de Pedro, aquel que tipificó a perredistas como “más prietos de piel que nada, jodidos, rojillos y sin varo…”—, tuiteó conmovido y orgulloso: “Hoy, una persona en Starbucks, tras ver mi punto(¿?) de PAN, me dijo: ¿me puede cuidar mi computadora en lo que bajo por un café? Vi que es del PAN, por eso tengo confianza”…
Veámonos el miércoles, con otro asunto De naturaleza política.



