¿Qué va a contestar Osorio?



15 de Abril de 2016

Ayer, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos dio a conocer en conferencia de prensa que, según un testigo, hubo participación de miembros de la policía municipal de Huitzuco y dos elementos de la Policía Federal en los hechos de aquel tan oscuro 26 de septiembre de 2014 en Iguala. Esto se dice justo en medio de la polémica sobre la salida del GIEI de nuestro país, anunciada para el 30 de abril, que nos deja con tantas dudas, aún más de las que teníamos cuando inició la investigación.

“Estos son algunos de los temas en los que se ha venido trabajando con la PGR y que se derivan de una serie de testimonios y declaraciones (...) Es importante destacar que el trabajo con la Comisión Interamericana habrá de continuar con las normas que rigen la relación de los Estados con la Comisión. Creemos que  grupos como estos fueron diseñados a partir de un criterio de temporalidad y que funcionan a partir de ese criterio. El riesgo es que alargar el periodo signifique polarizar. Me parece que esto resultaría inconveniente...”,  me dijo ayer Roberto Campa, subsecretario de Derechos Humanos de Segob, en entrevista paraReporte 98.5.

Por supuesto que sería más conveniente que los expertos y el gobierno dieran una versión final consensuada, al menos de hasta dónde han llegado las investigaciones. Después de todo, la finalidad de la invitación al GIEI era para darnos certezas sobre lo ocurrido en Iguala. “El trabajo del grupo sirve para fortalecer una investigación que, al final, habrá de concluir cuando los jueces resuelvan la culpabilidad de los responsables. Me parece que la parte más importante es lo que resuelvan los jueces. Hoy hay elementos en la PGR para sostener estas averiguaciones que están abiertas. Estará en el ámbito del Poder Judicial determinar quiénes son los responsables y las acciones que correspondan. El trabajo del grupo ha tenido que ver con las tareas de investigación, por una parte, pero también ha apoyado en tareas de búsqueda y las tareas de atención a las víctimas...”, me agregó Campa.

Aunque, también, ayer salió la CIDH para decir que ellos —y no el gobierno mexicano— son los facultados para definir hasta cuándo podrán quedarse los expertos del GIEI, quienes anunciaron un informe final para el 24 de abril. Sin embargo, en lo dicho por Luis Raúl González Pérez, se abre otra línea más de investigación, una que dé respuesta al papel que jugaron esos nuevos personajes que entran hoy a escena.

Claro que la pregunta que nos viene ahora es sobre el porqué esto se hace público hasta ahora. Escribía ayer en Político.mx, antes siquiera de conocer lo dicho por la CNDH: “Pareciera que ninguna de las partes está diciendo todo lo que sabe, pareciera que ambas partes ocultan algo, cuando lo que todas las partes tenían que hacer era transparentar, investigar y dar certeza a la sociedad sobre lo ocurrido en ese trágico episodio. Al final, todos pierden. Pero perdemos, sobre todo, los mexicanos que cada vez tenemos menos certidumbre en las instituciones, tanto nacionales como internacionales...”. Y eso es justo lo que tendrían que hacer: responder, todos, con absoluta claridad.

Resulta insensato que después de estos 19 meses desde la desaparición de los estudiantes, no haya aún una investigación que no dé pie a dejar cabos sueltos. Con o sin el GIEI, las dudas quedan. Con o sin Murillo Karam. Con o sin Vidulfo Rosales. Pasa el tiempo, pero en realidad nada pasa con respecto a la investigación... o con las certezas que estamos esperando. ¿Qué va a contestarOsorio si los del GIEI se van, pero sólo a dar sus versiones una vez que ya no estén en territorio mexicano? ¿Cómo va a responder a la CNDH? ¿Qué va a contestar a los padres que han esperado respuestas? Pero, sobre todo, ¿qué piensa decirle a la sociedad mexicana si acaso se convierte en candidato del PRI a la Presidencia? Porque a El Chapo ya logró regresarlo a la cárcel, pero sin Ayotzinapa resuelto, la noche negra de Iguala también va a ensombrecer terriblemente su campaña.

Excelsior