Por fin, informe público de la CEDH
1 Febrero 2017
Por fin, informe
público de la CEDH
Campanario/Martín Sánchez Treviño
Los vientos de cambio ahora sacudieron a la Comisión
Estatal de los Derechos Humanos. El titular de ese organismo por fin se digno
presentar un informe público de sus actividades correspondientes al 2016.
Legisladores locales, sobre todo el presidente de la Junta de Coordinación
Política del Congreso tamaulipeco estuvo atento al informe, sobre una de las
materias que promueve, gestiona y atiende la actual administración.
Quizá por ese motivo también en representación del
gobernador Francisco García Cabeza de Vaca asistió el secretario general de
gobierno César Verastegui Ostos, de quien sus amigos aseguran que se les subió
el puesto, porque dejo de contestarles el teléfono.
La que no ha perdido el piso es la subsecretaria de
derechos humanos Gloria Garza, quien puntualmente da seguimiento a los casos de
abusos, pero sobre todo da puntual seguimiento a las demandas de los familiares
de la victimas. Ayer recibió a varios colectivos de esta ciudad capital, con
quienes estableció mesas de trabajo en la secretaria general de gobierno.
Por fin los entes públicos y privados pudieron conocer un
informe completo de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, ejercicio que no
se realizaba desde el año 2004 cuando se conoció el último documento, es decir
desde la administración del ex
gobernador Eugenio Hernández Flores no había transparencia en materia de
derechos humanos y más bien predominaba la opacidad en ese organismo.
Época
en la se empotro en la titularidad de ese cargo el priista de cepa Bruno del
Río, quien por cierto ocupa una jugosa asesoría en ese organismo, desde que
causo baja en la presidencia del mismo, por presiones de los legisladores locales
de la anterior legislatura, gestión en la que no figuraron los diputados
priístas ni panistas.
Pero
ante el cambio de régimen, el presidente de la CEDH José Martín García Martínez
se puso a modo y voluntariamente sin que le recordaran el estipulado legal se
ofreció a presentar su informe, hemos de recordar que durante la toma de
protesta, el gobernador García Cabeza de Vaca, fue suficientemente claro, en
que los derechos humanos serían la columna vertebral su gestión en los próximos
seis años.
Ciertamente
la CEDH no aguanta una auditoria de los derechos humanos, como lo indicó en su
discurso el gobernador, porque el organismo fue omiso en el clamor y los
reclamos de los ciudadanos, que no encontraron quien escucharan su quejas
cuando sus parientes fueron víctimas de los desplazamientos forzosos.
Dónde
estuvo la CEDH cuando pobladores de al menos una veintena de pueblos
tamaulipecos, del norte, centro y sur de la entidad fueron obligados a
abandonar sus comunidades rurales.
Qué
decir de los visitadores que no se constituyeron en las agencias del ministerio
público, cuando las familias de las victimas reclamaban su presencia porque el
fiscal se negaba a recibirles una denuncia por despojo de su vivienda, su
vehículo o de sus sitio de trabajo.
Pero
por fin después de doce años, los entes públicos y privados de los derechos
humanos vuelven a saber de la CEDH, conocieron un informe muy al estilo de José
Martín García Martínez. Aunque el informe dejo más dudas, no solo sobre la
transparencia del presupuestos asignado por el Congreso, sino porque le faltó argumentación
y descripción a la información dura proporcionada en el referido informe.
En las líneas del informe se trasluce la mano de Bruno del Río Pérez, quien se resiste a renunciar a la pensión que obtiene de ese organismo.



