Poderes autónomos que no se aprietan el cinturón
El lunes pasado cometí un error que hoy corrijo. Di varios ejemplos de cómo el gobierno de Peña había sobrevendido el presupuesto base cero de 2016. Uno de ellos fue lo presupuestado para el Poder Legislativo. Hubiera sido correcto que le recortaran su gasto a las dos Cámaras tomando en cuenta que siguen haciendo lo mismo. Pero no. De acuerdo a la propuesta de Hacienda para 2016, la Cámara de Diputados recibirá prácticamente lo mismo que en 2015 (7.6 mil millones de pesos) y el Senado aumentará su gasto en 6.7% con respecto de 2015 (de 4.1 mil millones a 4.4 en 2016). Las cifras son correctas. Lo que es incorrecto es que el Ejecutivo podía haber propuesto un recorte al Legislativo. No podía. El Congreso, al igual que otros organismos con autonomía presupuestal, no está sujeto al recorte que está proponiendo el Ejecutivo. De hecho, puede pedir más dinero para el año que entra. Y es lo que está haciendo la mayoría.
De acuerdo al Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) de 2016, hay nueve organismos en el ramo de autónomos. Ellos le envían a la Secretaría de Hacienda cuánto dinero necesitarán para el año que viene. Las autoridades hacendarias lo incluyen en el PEF, sin modificarle nada, a fin de solicitarle estos montos a los diputados. El Ejecutivo federal no puede aplicar, ahí, la tijera.
En 2015, estos organismos tuvieron un presupuesto aprobado de 92.4 mil millones de pesos. Este año, de supuesto ajuste presupuestal, han solicitado 103.9 mil millones, un incremento de 12.4%. Veamos, por orden descendente, quiénes son las instituciones que no han entendido el mensaje de apretarse el cinturón.
Número uno en la lista está el Poder Judicial. El año pasado le aprobaron un presupuesto de 53.4 mil millones de pesos. Para el año que entra están solicitando 68.1 mil millones, un incremento de 27.6%. Claramente, los jueces federales no se han percatado que la jauja en el sector público terminó.
Les sigue el Instituto Nacional Electoral. A primera vista parecería que el INE sí entendió el mensaje, a diferencia del Poder Judicial. Solicitaron 15.4 mil millones de pesos para 2016, 19.4% menos que este año que recibieron 19.1 mil millones. Pero resulta que en 2015 tuvieron que organizar las elecciones federales intermedias. No así el año que entra. Por tanto, los 15.4 mil millones que están solicitando para 2016 habría que compararlos con lo que gastaron en 2014, un año sin elecciones electorales: 12.2 mil millones de pesos. Si comparamos peras con peras, es decir, 2016 con 2014, años sin elecciones, resulta que el INE está pidiendo un incremento de 26.2%. La autoridad electoral seguramente argumentará que el aumento se debe a las nuevas facultades que ejercerá el Instituto producto de la última Reforma Electoral. Pero lo que debería hacer el INE es buscar ahorros en su paquidérmica organización para llevar a cabo sus nuevas funciones.
El siguiente organismo autónomo en pedir más dinero es el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación. En 2015 recibieron 1.1 mil millones de pesos. Ahora solicitan 1.3 mil millones para 2016, un incremento del 18 por ciento.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos y el Instituto Nacional de Transparencia han solicitado prácticamente lo mismo que recibieron en 2015 más un aumento para compensar la inflación. Por su parte, la Comisión de Competencia Económica y el Instituto Federal de Telecomunicaciones pidieron un presupuesto 3% menor al recibido en 2015. Estas dos instituciones, de manera muy responsable, sí parecen haber entendido el mensaje de apretarse el cinturón.
El último poder con autonomía presupuestal es el Legislativo. Aquí, como mencioné, la Cámara de Diputados solicitó prácticamente lo mismo que en 2015. No así el Senado que pretende un aumento.
El presupuesto de los organismos autónomos, y de todas las demás entidades, será aprobado única y exclusivamente por los diputados. Sería muy bueno que ellos mismos se recortaran algo su dinero en 2016 con respecto de 2015. Esto mandaría una buena señal a los demás. Y, desde luego, les permitiría rechazar los aumentos que están solicitando los senadores, el Poder Judicial federal, el INE, el INEE, la CNDH y el INAI.
Aunque el presupuesto de los organismos autónomos sólo represente alrededor del 2% del total del PEF 2016, todas las instituciones públicas tendrían que apretarse el cinturón desde el año que entra. Todas. Para que quede claro que el sector público en su totalidad comprendió que la fiesta de los altos precios del petróleo y bajas tasas de interés ya se acabó.
Twitter: @leozuckermann
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