Los pillos
Pues no llegó, Andrés Granier no llegó a Tabasco para acudir al llamado que la Procuraduría del estado le hizo. Vaya que su defensa se ha esforzado para postergar su llegada a la entidad que gobernó y que hoy lo acusa de saquear sus recursos. Parece que no hay as bajo la manga, o ya lo habrían mostrado, sólo han recurrido a estrategias para impedir que el ex gobernador rinda cuentas, a pesar de haber declarado que a eso vendría a México.
Que si fue en exceso que la PGR enviara a sus médicos al hospital para corroborar que al químico en verdad le falla el corazón, que si le tendieron una trampa para llevarlo a Tabasco... argumentos van y vienen por parte de su defensa, la idea es hacerlo ver como la víctima, como el chivo expiatorio de un gobierno que lo quiere derrotar. Eduardo Luengo Creel, su abogado, declaró que se ampararán ante el arraigo, y qué otra cosa puede hacer o decir.
Entre que si es inocente o que si demostrarán a todos que las acusaciones no tienen fundamento, lo cierto es que lo único que han hecho desde su llegada a México, ha sido “ganar” tiempo, no han revelado absolutamente nada que pudiera sembrar siquiera una duda sobre los millones que faltan en el erario del estado. Nada más le están jugando
A Andrés Granier se le están acabando los pretextos para no pisar Tabasco, muy a la Elba Esther, ahora es su salud la que le impidió asistir al llamado de la Procuraduría. A ver a qué recurren en los próximos días. Ojalá nos lo diga el abogado, a quien ayer busqué para entrevista, me la confirmó y después no volvió a contestar el celular. ¿Pues no que muy seguros de su inocencia?
Por lo pronto, arraigado ya está, y no será nada de gravedad lo que le sucede, porque eso ya lo sabríamos. Tiempo, tiempo... nada más quiere tiempo para armar una defensa que hasta hoy, no ha sido en absoluto afortunada, porque arraigado ya está.
Y el otro pillo, el otro rata, Ulises Ramírez, el diputado del PAN que vendía candidaturas, que es propietario de enormes terrenos en Ciudad Satélite, en su defensa ante el escándalo argumentó que intentaron secuestrar a su hija. Así, casual, para ver si así se giraba un poco la atención hacia su persona. Pero le salió mal y las autoridades del Estado de México lo desmintieron. Mejor suerte para la próxima.
Pillos por aquí y por allá, intentando defenderse no con verdad, sino con las más chafísimas estrategias que les ayuden a no rendir cuentas.
Addendum. Y para no salirnos del tema de los pillos: las audiencias en el caso de Maquiaelba se postergan y se postergan. La de ayer, porque los agentes que fueron llamados a declarar no llegaron, y ella, Maquielba sigue en el hospital del Penal de Tepepan, su salud continúa en una condición que no nos ha permitido verla de nuevo tras la rejilla de prácticas... tan bien que se ve ahí.



