¡Pero no sabía qué se iba a casar contigo!


El Filosofo de Guemez
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Cuenta una historia que “Un joven emprendedor preguntó una vez a un acaudalado hombre de negocios: ?¿Cómo le haces, para continuar incrementando tus ganancias año tras año?, yo paso horas al día, quebrándome la cabeza, intentando descubrir ¿cómo hacer dinero? y parece que no puedo hacerlo. El hombre de negocios le dio al joven un sabio consejo: ?Nunca ha sido y nunca será mi intención hacer dinero, mi intención ha sido siempre hacer un mejor producto. Eso se llama desapego al resultado.”1

Cuando haces a un lado el apego, desactivas el ego, que es la base del miedo, dejas de racionalizar tu tarea y en consecuencia de que los resultados entren en el juego de la lógica. Fluyes de manera natural con el río de la vida, como por arte de magia brota, sin que sepas de dónde, el optimismo, el amor, el entusiasmo y la paz interior, que son vibraciones de alta frecuencia que te conectan con la prosperidad.
Es entonces que reconoces que la energía jamás se detiene, por eso vives el poder de la potencialidad pura, que te lleva a tomar conciencia de que eres una fuente inagotable de poder, bonanza y bienestar.
Buda afirmaba: “La causa de tu dolor, es el desconocimiento de las leyes.” Cuando conoces las leyes del universo, no las violas, no vas contra corriente, vives feliz, porque comprendes que están para tu evolución y crecimiento, para auto relacionarte armónicamente contigo mismo y concéntrate con tu esencia Divina, para llevarte a la plenitud y al dominio de tu ser.
Cuando equilibras la energía celeste y la terrestre, te armonizas con el cosmos, brota tu sentido superior que te recuerda que por derecho propio llegaste a esta carnalidad a ser inmensamente feliz.
En esta vida, todo es universal, todo es unidad, por ello ocupa con dignidad el espacio que te corresponde, todo es susceptible de crearse con el poder del amor y de tu pensamiento, deja ya de vivir sin sentido, recuerda que tu puedes pensar y crearlo todo, absolutamente todo lo que quieras.
Me permito parafrasear un sabio proverbio irlandés “Nunca lamentes nada, mucho menos que te estás poniendo viejo, porque a muchos les ha sido negado este privilegio” Lamentarte y quejarte, rompe con la armonía que la creación tiene para ti. 
Todo parte de tu mente, esta tiene un dominio sobre la materia, tus visualizaciones –positivas o negativas–crean tu mundo, todo funciona a partir del poder y de la energía de tu pensamiento. 
Sigmund Freud afirmaba “En la vida no hay azar” es decir, nada llega, ni trabaja por casualidad, en el universo todo es causalidad, todo tiene una finalidad. Todo es creado por tus pensamientos, lo que tienes y la habilidad de crear, tienen una consecuencia para tu vida. 
El escritor, el ingeniero-arquitecto, el maestro, el artista, el poeta, el niño, todos crean con el elemento primigenio de su imaginación, atrévete a dar el paso siguiente, a crear positivamente. En esta Navidad imagina un mundo mejor, espectacular para ti… ¡Sin limitaciones! “Que el límite sea el cielo”.
Sólo necesitas darte permiso de frotar la lámpara de Aladino que hay en tu alma, que trabajes en armonizar tus deseos, con tus sentimientos y tu acción, como por arte de magia se convertirán en realidad. 
Recuerda que “Como es arriba es abajo, como es adentro es afuera”2, lo que creas en tu interior, te acerca a tus sueños, lo proyectas… lo atraes.
En esta Navidad recuerda que si “Estás hecho a imagen y semejanza del Señor” llegaste a esta vida a crear, tú tienes el poder para cambiar y construir nuevas y mejores circunstancias. “Si ayer lo hiciste mal… HOY lo puedes hacer con excelencia.”
El viejo Filósofo, –discípulo de los abuelos de Güémez– te dice que si Navidad es sinónimo de nacimiento, es importante que hagas una reingeniería espiritual, en la que nazca una nueva toma de conciencia de lo poderoso que eres, porque “¡Todo en el universo está hecho para tu bien!”
Resulta que dos políticos estaban en la cantina, gozando del jugoso aguinaldo y preparándose para recibir la Navidad, uno le dice al otro: 
? Mira, tú me conoces bien, sabes que soy un pela’o bien parecido, muy “viejero” y muy bragado, yo enjugue entre mis brazos la fogosa carnalidad de mi vieja, enormidad de veces antes de casarnos ¿Y tú?.
? Yo también… ¡Pero no sabía qué se iba a casar contigo!.
1 http://davidbenzaquen.com/2013/04/un-joven-emprendedor-pregunt-una-vez-a-un-acaudalado-y-establecido-hombre-de-ne/
2 http://crecimiento-personal.innatia.com/c-7-leyes-del-exito/a-principio-de-correspondencia.html
www.filosofoguemez.mx