Partidos y ciudadanía: abismo creciente

6 Abril 2015

De las campañas electorales de los últimos veinte años, las que iniciaron ayer están llamadas a ser las que menor interés ciudadano generen. Una paradoja: el 7 de junio se renovarán más de dos mil cargos de elección popular, entre los cuales destacan 500 diputaciones federales y 9 gubernaturas; una renovación masiva de la representación política y, sin embargo, la indiferencia es también masiva, lo cual supondría una contradicción inexplicable. Pero no es así. Hay una explicación: los partidos políticos, fuera de su militancia dura o sus redes clientelares, no le significan mayor cosa a la mayoría de los electores. El abrumador caudal de mensajes retóricos, a través de un despiadado bombardeo despots en radio y televisión, así como la saturación de imágenes con palabras huecas y sonrisas congeladas en espectaculares, autobuses, bardas y cualquier lugar donde sea posible colgar algo, no sólo trivializan la contienda, sino agravian a la sociedad con el gasto desorbitado que implican.

Lo más inaudito es que en una circunstancia tan difícil del país en diferentes frentes, y disponiendo de tal cantidad de tiempos y espacios para divulgar sus propuestas e iniciativas, los partidos y candidatos —salvo contadas excepciones— no sean capaces de transmitir en forma clara y precisa los principales proyectos o compromisos que le darían sentido y sustancia a una agenda legislativa o de gobierno. La consecuencia es previsible: muy probablemente el 7 de junio se registrará el mayor nivel de abstención o de boletas en blanco de las últimas dos décadas; es decir, la expresión más nítida y rotunda de indiferencia y desencanto ciudadanos en nuestra corta experiencia democrática. ¿Es mucho pedir que las dirigencias nacionales de los partidos, en representación de sus miles de candidatos, nos digan cuáles son sus principales objetivos, ejes estratégicos y planteamientos programáticos para encarar la grave situación en materia de seguridad pública, corrupción, pobreza y estancamiento económico, por citar cuatro asignaturas clave para el bienestar de la gente y el desarrollo de México?

Mientras los partidos sigan enfrascados en la mera disputa por el poder, ensimismados en sus intereses de corto plazo e inmersos en esta suerte de autismo político frente a las preocupaciones y demandas de la sociedad, el abismo entre ésta y aquellos se ensanchará de tal manera que será muy difícil reconstruir puentes o encontrar atajos que los conecten y permitan hacer de la representación democrática un ejercicio real y tangible, vivo y dinámico, pero sobre todo bilateral, con rutas de ida y vuelta a través de las cuales la ciudadanía pueda efectivamente otorgar un mandato con conocimiento de causa y, por lo tanto, reconocer o sancionar el cumplimiento o el incumplimiento del mismo.    

                *Socio Consultor de Consultiva

                abegne.guerra@gmail.com