Pamela

6 Agosto  2015

Pamela, a sus once años, vive en la calle con sus padres y sus dos hermanitos, en Nezahualcóyotl, pero ello no le ha impedido tener un nivel académico de excelencia, pues sueña con ser aeromoza. Hasta hace un año vivía en un predio del Bordo de Xochiaca, de donde fueron desalojados, por lo que se instalaron en el camellón. Ahora viven de la recolección de basura, en donde ella debe ayudar combinando sus estudios con sus labores. La niña ha mantenido promedio de 10, pero en educación física obtiene nueve, pues sus maestros no entienden de sus necesidades. En época de inicio de clases, sus padres hacen sacrificios para comprarle sus útiles. Pero aun así, no siempre alcanza, por lo que han solicitado una beca. Así, en medio de muchas carencias, Pamela tiene la intención de seguir con sus estudios y poder contar con una casa para ella y sus hermanitos: Azul, la hermanita un año menor que también tiene muy buenas calificaciones, y Erick, de apenas un año de edad, por lo que pide ayuda a las autoridades para que les otorguen una beca o un lugar digno dónde vivir”... Ésta fue la historia a cargo de mi compañera Ángeles Velasco y que presenté hace unos días en la Segunda Emisión de Cadenatres Noticias. Una de esas —espero, estoy segura— tantas y miles que hablan de las ganas y los deseos de cualquier mexicano para salir adelante a pesar de las circunstancias.

Apenas horas después, varios mensajes llegaron a la redacción y a través de las redes sociales, todos con la extraordinaria noticia de querer ayudar. Les ofrecieron uniformes y útiles escolares. Y, sorpresa, tanto Pamela como su familia nos notificaron que preferían que la ayuda que les ofrecen vaya a manos de niños que vivan en peores condiciones. Un corazón gigantesco respondiendo a esos otros tan bondadosos: “Me da mucho gusto y alegría que piensen en mi hija. El uniforme no está tan viejito, están bien sus uniformes, de hecho los pants no tienen el escudo de la escuela, tampoco está viejo ni feo, está limpio, uno le mantiene su ropita limpia...”, me dijoVerónica Viviano, madre de Pamela, en el seguimiento que se hizo del caso.

Ayer pude conversar con Pamela. Tiene 10 de promedio escolar, sólo un 9 en educación física, porque, absurdamente, quien imparte la clase le da un punto de valor al uso del uniforme completo. “Para mí es como un aprovechamiento que debo valorar. Si mis padres me lo están dando, yo lo debo aprovechar para ser grande y con un futuro mejor...”, me respondió la pequeña que está a semanas de iniciar el sexto año de primaria. Dice, por ahora, querer ser aeromoza. Bastará que se sumerja más en las áreas de conocimiento para que se identifique con alguna en particular y, de ahí, comience a labrar ese futuro que está en sus posibilidades por la única razón de tener todas las ganas de alcanzarlo.

Historia es su materia favorita. La vida de Cristóbal Colón es la que más le entusiasma, tiene ganas de viajar a Mérida o a cualquier parte, pero viajar. Es una pequeña extraordinaria. Se ha comprometido a echarle el doble de ganas para salir aún mejor en la escuela, para aprovechar el lugar que hoy ocupa dentro de su salón de clases, para corresponder a la ayuda que le han ofrecido. Lo que ahora le urge a su familia es sólo asegurar un techo para vivir. Las autoridades mexiquenses ya se han acercado, aunque aún no se define el grado de asistencia que recibirán. En el espacio de televisión y aquí daremos seguimiento a este caso. Porque esta no es una historia que apele al sentimentalismo, sino a una conciencia de las ganas y del enorme espíritu de tantas personas que, a pesar de las condiciones en las que viven su día a día, ven en el presente y futuro que todo es posible. Una lección que pocos pueden darnos.

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Me cuentan que la suerte ya fue prácticamente echada para la sucesión del PRI. Que aunque el hombre del presidente Peña Nieto —el que era su alfil:Aurelio Nuño— es un gran negociador político, se ha ponderado que un puesto en el gabinete sería mejor posición para la recta previa a la sucesión. Que el nuevo presidente será el que desde siempre eso quería: Manlio Fabio Beltrones.

Excelsior