Olga Breensken, se arrepiente de su "vida loca"

Después de 25 años de no pisar Tampico, la diva del violín, Olga Breensken,  regresa pero no para bailar sensualmente, ni para enseñar sus encantos como en los años 80´s sino para predicar la palabra de Dios ahora que se convirtió al cristianismo desde hace 7 años.

La ex vedette considerada la número 1 de México, trajo su testimonio al sur de Tamaulipas, tendiendo un encuentro con mujeres en ciudad Madero donde asistieron poco más de dos mil amas de casa en el auditorio Américo Villareal Guerra.

Acompañada siempre de su inseparable viejo violín y su libro titulado “Mi viejo violín, mi testimonio, sin censura, hablo de lo difícil que fue la transición de Super Olga, la violinista de Las Vegas, a la nueva Olga, tocada por Dios y que la salvo de morir de un shock a, ser consumidora de, alcohol y todo tipo de drogas lo que la llevo a la ruina.

Indico que en varias ocasiones rechazo a la jarocha Yuri, cuando esta le hablaba de acercarse al espíritu santo, y hasta que no vio su suerte se humillo ante el Todo poderos y fue ahí cuando se dio cuenta que estaba en el mal camino, por lo que esta vez fue la reflexión de lo que fuera su vida con exceso para poder renovarse por completo.

La también actriz que obtuvo mucha fama gracias a su curvilíneo cuerpo por la década de los 70´s, dijo estar arrepentida de haber sido una soberbia y no ver mas allá de que tenia la opción de salirse del mundo donde el dinero y la fama, volvía locos a todos, pero ante la ceguera por conseguir un reconocimiento por ser la mejor vedette de la historia de México, la llevo a perderlo todo incluso desde su matrimonio hasta su última residencia en San Diego, California.