Agonizó grito de justicia por #Ayotzinapa

27 Mayo 2015


Ocho meses fueron suficientes para que el gobierno suprimiera el grito de justicia por Ayotzinapa en Tamaulipas o fueron simplemente ocho los meses en el que la sociedad tamaulipeca sintió el dolor de los padres de los normalistas.

 

Se cumplió la fecha de la décimo segunda acción global por Ayotzinapa y en Tamaulipas, particularmente en la zona metropolitana de Tampico, pasó desapercibida, nadie se acordó  de los 43-1, no hubo una sola muestra de apoyo de parte de todos aquellos "líderes sociales" que en meses anteriores se desgarraban las vestiduras exigiendo justicia, aquellos que alguna vez fueron a gritar afuera del consulado de España en Tampico, de todos esos nada, nada se supo en esta ocasión, como nada se sabe de los estudiantes.

 

Pero contrario al sentimiento tamaulipeco, en otras partes del país, marcharon, se enfrentaron con policías, quemaron propaganda política electoral, lanzaron consignas al presidente y por sobre todas las cosas, impidieron que el grito de justicia silenciara como aconteció en Tamaulipas. De hecho a dos semanas de las elecciones van por el boicot electoral.

 

La desaparición forzada de Iguala, sigue cruzando como legitimo indocumentado las fronteras transcontinentales; sigue avanzando y seguirá hasta encontrarse con la justicia y la verdad, sigue y seguirá como muchos otros gritos sociales en México.

 

Para Juan Enrique López Gutiérrez, Secretario General Seccional de la Federación de trabajadores Independientes y ex-militante del COMITE ESTUDIANTIL DEL SUR DE TAMAULIPAS (CEST), acá no olvidó a los normalistas, solo que "otros intereses se fueron metiendo con los chavos de la asamblea, me refiero a personas con otros intereses, desarticulando el movimiento en la zona", el "rojillo" del sur de Tamaulipas continúa en el diálogo, "Fueron infiltrando gente partidos como el PRD y  Morena, organizaciones abiertamente panistas como, Tamaulipas por la Paz e incluso el mismo PRI".

 

Y pudiera tener la razón, desde el día uno, se observaron militantes y simpatizantes de diversos partidos políticos, para muchos era una forma de apoyar, para este personaje tamaulipeco, fue la estrategia del sistema gubernamental para desarticular el movimiento, ya lo dijo, PRI y PAN, asegura también jugaron su papel en contra de las marchas y manifestaciones surgidas meses atrás.

 

"Desafortunadamente la experiencia de quienes pretendían dirigir era nula y fueron rebasados y como  algo insólito -en lo insólito, subrayó se trata de un sarcasmo-  los que estaban como dirigentes juveniles de diferentes partidos hicieron mancuerna para dejar fuera de la lucha a organizaciones claramente combativas como el COMITE ESTUDIANTIL DEL SUR DE TANAULIPAS (CEST)  quienes por medio de la organización de bases dentro y fuera de las Universidades publicas sacaron a las calles a los estudiantes en aquellas primeras marchas y por medio de los partidos y sus juventudes hicieron el Trabajo del Estado de contener sin necesidad de llegar a la represión como en otros lados" y así terminó lamentándose, el ex-militante Del CEST.

 

Ahora que Ayotzinapa no encontró eco en la región, viene a la memoria, aquella voz de un hombre que habló fuerte entre la oscuridad de la noche en las inmediaciones del centro de Convenciones de ciudad Madero, esto ante un reducido grupo de "periodistas" allá por el sangriento 2010 del calderonismo; irritado, aquel oscuro personaje gritaba, "los del sur son  los más agachones" y en la actualidad hay quienes se preguntan si se estaba burlando o estaba motivando a ser más aguerridos y combativos.

 

davidcastellanost@hotmail.com