“No me dores la píldora”…
18 Abril 2017
"Cómo Decía Mi Abuelita!
¡No me dores la píldora”…
Por Víctor Torres
Visitar, asistir o acudir al Instituto Mexicano del Seguro Social para algún trámite o consulta o bien ser internado por algún padecimiento crónico es un verdadero sacrificio, trauma, locura, trastorno, disparate, una misión imposible, pues, no sabrás si lograrás sobrevivir, no sólo por la atención del personal en cada una de las áreas, sino todo que hay fuera y dentro de la institución.
Desde que arribas a cualquier hora del día, noche o madrugada es notorio observar la cantidad de personas a las afueras de la Sala de Urgencia, a la espera de una respuesta sobre su familiar, pasan los minutos, las horas y nada… te acercas y los vigilantes son quienes te proporcionan los datos…
Escuchaba hace unas semanas a través de comerciales que el IMSS celebró 70 años de servicio a favor de millones de derechohabientes y es asombroso el tiempo que han salvado vidas, pero también es sorprendente que no hayan tomado acciones para erradicar todas las deficiencias que prevalecen desde médicos, especialistas, enfermeras, inmobiliario, camas, camillas, sillas de rueda, en fin equipo necesario para una atención adecuada, ya que todo está en muy malas condiciones.
Asistir al Hospital Regional No. 6 que se localiza en el Bulevar Adolfo López Mateos entre Madero y Tampico en las últimas fechas ha sido más que notorio, la forma, la manera en que labora el personal en general, desde el camillero, la enfermera y los doctores, todos y cada uno se avienta la “pelota” sobre el estado de salud que guarda un paciente, la atención que reciben. Sólo se escuchan comentarios sobre ¿Por qué no se aplicó el medicamento? ¿Cuántas veces evacuó u orino? Pero en sí, nadie, pero nadie, asume la responsabilidad de actuar.
Los gritos entre los camilleros y enfermeras sobre el uso del elevador son constantes, a diarios, y forma parte del trabajo, toda vez que las pésimas condiciones de los ascensores origina que se quedé trabado y por ende tienen que apisonar un botón y regresarlo al piso que se requiere, “¡elevador al séptimo piso!”, “!elevador hay paciente!” y así sucesivamente, medida que también los usuarios han empleado.
Aunado a todo la presencia de cientos de pasantes a doctores y enfermeras de las instituciones educativas del Sur de Tamaulipas y que son citados por médicos para tomar alguna clase o estar en la recta final de su carrera, y que no tienen la experiencia necesaria para actuar… es lo que más te encuentras en los pasillos.
Es importante que el Gobierno Federal actúe y no sólo de “mejoralitos” o “paracetamol”, como regularmente hacen para aliviar el dolor de un paciente, erradicar las deficiencias que prevalecen en el nosocomio y por ende las clínicas que se localizan en Tampico (77), (38) y Altamira (16), pues las quejas son constantes por los malos tratos del personal, a sabiendas que en la zona sur existen en promedio 80 mil derechohabientes (más - menos).
La presencia para este martes en el Sur de Tamaulipas de Mikel Arriola Peñaloza, Director General del IMSS a Altamira, específicamente a la Clínica 16, permita en un momento conocer las deficiencias que hay en los nosocomios y que el Delegado del IMSS en Tamaulipas Roberto Hernández Báez, informe detalladamente los problemas, necesidades, sin maquillar más las fallas, tal como se acostumbra… Y ¡Cómo Decía Mi Abuelita!... “No me dores la píldora”…



