Mujer enterró el mal amor el 14 de febrero en el Parque Glacia

CIUDAD DE MÉXICO, 17 de febrero.- Su amor fue sepultado el 14 de febrero. Con la promesa de una reconciliación, todo había sido planeado el pasado sábado por la noche. María Elena Brígido Bernabé, de 32 años de edad, citó en el parque Glaciar, de la colonia Olivar de los Padres, en Álvaro Obregón, a quien fuera el padre de la última de sus hijas, Mauro Tadeo Guillén, de 38 años.

Sin embargo, Mauro fue asesinado de 38 puñaladas y enterrado en el parque, presuntamente por la mujer y otros dos hombres, uno de ellos Felipe Obregón Peinado, de 26 años y subteniente de la Secretaría de la Defensa Nacional, graduado como licenciado en administración, de acuerdo con su acreditación oficial.

Otro presunto responsable  es Alejandro González Reséndiz, de 29 años, ligado sentimentalmente a Brígido Bernabé, y fue quien narró a sangre fría a los dos policías preventivos que los sorprendieron, ya la madrugada del 15 de febrero, cómo llevaron a cabo la inhumación del cuerpo de su víctima e intentaban huir al esperar un taxi.

La mujer dijo en sus primeras declaraciones ante el Ministerio Público que Mauro le daba mala vida, y en esa cita en la que se planeaba una reconciliación ella tenía definida su venganza.

“La primera persona que interrogo (es a González Reséndiz) es la persona que traía una pala en una mano y una bolsa de plástico en la otra. Vemos que en el tráiler donde se estaban escondiendo las otras dos personas, había otras dos palas y nos dicen que iban a hacer un trabajo de albañilería, iban a hacer un colado. ¿Por la madrugada?, y se empiezan a contradecir (los tres detenidos).

“La bolsa de plástico contenía ropa ensangrentada, así como unos tenis, y él (Alejandro González Reséndiz) nos confiesa que allá enfrente en el bosque habían enterrado a una  persona”, relató a Excélsior el policía primero Javier Gutiérrez Juárez con placa: 745406.

Mientras que al interrogar al militar Felipe Obregón Peinado, el policía segundo Jaime Alberto García Reyes, placa: 808689, encuentra entre las pertenencias del subteniente una pistola calibre .9 milímetros y 85 cartuchos útiles, dos paliacates y una corbata ensangrentada.

A diferencia de González Reséndiz, el mando castrense y la esposa de la víctima niegan todos los hechos. Sin embargo, al adentrarse al parque Glaciar, a menos de 50 metros, los policías preventivos observan tierra removida cubierta con cal.

“Después le preguntó: quién lo mató, y él (Felipe Obregón)dice que ahí estaba (el cuerpo) y él sólo les ayudó a enterrarlo.

“Le dijimos al joven que nos echara la mano y nos llevara donde se encontraba el cuerpo y, efectivamente, nos llevó al lugar. Al arribar al sitio observamos que hay tierra removida y pasto encimado, y le pusieron además un bulto de cal; la fosa no tenía más de 20 centímetros de profundidad”, reconstruye el agente Gutiérrez Juárez con asombro.

“Los detenidos comienzan a caer en contradicciones en sus declaraciones, pero ninguno se inculpó del asesinato”. Ya en la Agencia del Ministerio Público, el médico legista dio a conocer en su reporte que se habían contado 38 puñaladas en el cuerpo de Mauro Tadeo, la mayoría de las heridas se concentraban en los brazos.

María Elena lo describió como un hombre violento.

 “La mujer, sin arrepentimiento ante el Ministerio Público, declaró que la víctima era el papá de la última de sus hijas y confesó que a su anterior pareja también la habían matado, pero no dio detalles si ella estuvo involucrada en ese asesinato”, mencionó el policía segundo.

La Procuraduría capitalina confirmó la detención de la pareja de la víctima, al militar, quien portaba una pistola SIG Sauer con la leyenda SDN México, y de González Reséndiz.