Moreira, ¿periodista?
5 Febrero 2016
Contra todo pronóstico o contra todo deseo de muchos mexicanos, volvió.Humberto Moreira regresó, volvió, aterrizó pues en la Ciudad de México la noche del miércoles. Aunque, según las autoridades españolas, la investigación sigue, el exgobernador de Coahuila ya puede irse a bailar a cualquier parte del mundo. Libre. Con lo que le dan sus dos empresas de publicidad exterior —mismas que asegura que no son fantasma— y, también, su pensión de 37 mil 129 pesos al mes que recibirá de por vida ahora que se pensionó como profesor miembro de la Sección 38 del SNTE. Digo, por si le hace falta efectivo para cubrir los gastos de los abogados que lograron su libertad en España y que, según le dijo ayer a Ciro Gómez Leyva, le dieron facilidades de pago.
En tono de agraviado, pero desagraviado que se reencuentra con su tierra tras tiempos de oscuridad, el también exdirigente nacional del PRI se alzó en un discurso de paz y de perdón. Sí, de “paz y amor”, dijo. Y continuó: “no sé, aún no podría afirmar quién está detrás, voy a revisarlo con calma y con tiempo; sin embargo, no voy a dedicar mi tiempo a estar en la revancha política...”. Así que de él se podrá decir que robó y lavó dinero, que dejó endeudado al estado que gobernó, que incluso podría tener vínculos con Los Zetas... pero rencoroso no, eso sí que no.
Tan no es rencoroso, que ya hasta afirmó que podría regresar a la política: “Nunca he sido regidor, síndico, diputado estatal, diputado federal, nunca he sido senador y, además, en el caso de la alcaldía, hay reelección, pero será una decisión que tendré que tomar más adelante. Yo quiero mucho a mi tierra y esto se refleja en las encuestas, es correspondido el cariño...”. Aunque, eso sí: “Como dicen en mi tierra ‘Botellita de Jerez’, para toda la gente que ha dicho cosas de mí”.
A mi compañera Adela Micha, con la misma seguridad con la que leyó la resolución judicial a su arribo al aeropuerto, Moreira le aseguró que él no es un ladrón... que en sus procesos ha salido exonerado que, aquí y en China, es distinto a ser inocente: “Les demuestro que no soy ratero, les demuestro que no tuve nada que ver con el regular de la deuda, les demuestro que no hubo desviación de recursos, les demuestro que no tengo nada que ver con grupos criminales, les demuestro que todas las acusaciones que hicieron, en todas, salí exonerado; quedé como inocente, y que ellos, los que me acusaron, no tuvieron ni siquiera el deseo o la intención de poder apelar porque sabían que no tenían elementos para hacerlo (...) No soy un ratero, soy el único político que ha sido denunciado de tantas cosas y de todas ha sido exonerado... les diría que se han equivocado, que ya no hagan tantos corajes, se van a enfermar, vivan la vida...”. Ya casi poeta y experto en superación personal, el señor exgobernador, el de las deudas, estará en nuestro país o donde se le antoje hasta que su tutor en España lo mande llamar. ¡Es que se nos olvidó que andaba por allá en calidad de estudiante! Porque entrón, como dice ser, a su salida de la función pública, se refugió en el ejercicio (no, no se nos olvidan las fotos de su lavadero, pero no el lavadero de dinero, sino el del abdomen) y en los libros... ¡de periodismo! Tanto así que ya, además de profesor jubilado, le podemos decir maestro: “No he definido todavía, o de plano si me dedico a una profesión como es la de usted, más ahora que tengo un título como máster en periodismo, que también es parte de hacer política...”. Aunque ya no dijo si su opción de dedicarse al periodismo la motivó Sean Penn o, tal vez,Andrea Legarreta... Como sea, Moreira está de regreso. Y nadie ha logrado encontrarle nada. Por lo cual, de lo único que no se le podrá acusar, es de torpe... o descuidado.
Excelsior



