Migración y desempleo
Migración y desempleo
Campanario/Martín Sánchez Treviño
La migración del campo a la ciudades tamaulipecas ha
incrementado las demandas de servició en las 12 principales urbes con actividad
económica y ha generado desempleo en el medio rural. Que a su vez ha derivado
en bajos rendimientos en actividades agropecuarias como la citricultura, la
agricultura y la ganadería. Y también se manifiesta una falta de empleo en las
zonas urbanas.
Lo cual también se refleja en la despoblación del hato de
los productores ganaderos, cuyos representantes de la Unión Ganadera Regional
de Tamaulipas, consideran que entre el 2008 y el 2016 el número de vientres se
redujo a un millón 400 mil vientres de bovinos. De dos millones de vientres de
los que hasta hace 10 años, los ganaderos acreditaban en sus organizaciones
pecuarias.
Son diversas las
causas y aún cuando se pretenda apuntar solamente a la inseguridad de los 10
años anteriores, hay otros motivos como las sequias recurrentes y el pánico de
los rancheros, que no tienen sus
ingresos principales en ese sector productivo.
Por tal motivo la Confederación Nacional Ganadera, de la
que es secretario Homero García de la Llata, ha gestionado ante la federación
financiamiento para que los productores pecuarios adquieran nuevas vaquillas y
puedan repoblar el hato ganadero.
En tanto que los agricultores aparecen como los más
afectados en el mismo periodo, porque además del encarecimiento de los insumos,
las precipitaciones irregularidad
dispares de los ciclos agrícolas han derivado en pérdidas importantes.
Que han obligado a los productores agrícolas a emigrar a otras actividades.
Por ese motivo las autoridades agropecuarias hablan este
año de un descenso de los volúmenes de producción. Debido a que los productores
que han sembrado a tiempo dentro de los ciclos agrícolas autorizados por el
gobierno federal, no tuvieron las precipitaciones suficientes para el
desarrollo de sus cultivos y los rendimientos resultaron adversos.
Razón por la que la secretaría de agricultura ganadería
pesca y alimentación ofrece estímulos a los agricultores, para que roten de
cultivos, en busca de mayor rentabilidad en el mercado de granos y otros
productos del campo no elaborados.
Tan sólo para quienes decidan sembrar maíz amarillo hay
una disposición de recursos federales por un monto superior a los 200 millones
de pesos. Y los incentivos no se limitan a los cultivos tradicionales, de tal
manera que el ciclo actual conocido como Primavera-Verano 2015-2016, la
dependencia federal ofrece un incentivo a los productores del sur tamaulipeco
de 3 mil pesos por hectárea de arroz. El incentivo se aplicará para productores
en 200 hectáreas de la región de Ciudad Mante, en la denominada zona
temporalera.
Los citricultores son uno de los sectores que mayor dinamismo
económico imprimen al sector rural, porque a diferencia de los agricultores
generan empleo y ocupación en los 365 días del año. Porque sus huertos
requieren requieren de una atención permanente y la recolección de sus cosechas
de este sector se desarrollan durante los 12 meses del año. Las plagas y las
extremidades del clima además de la
inseguridad han sido sus adversarios en los últimos diez años. También tienen
déficit de jornaleros y operadores, que se sumaron al éxodo del campo a la
ciudad.
Estos tres sectores son el eje de la actividad primaria
de esta en entidad y por lo mismo son una exigencia permanente para los tres
niveles de
gobierno, porque estas
actividades que mayor cantidad de empleos generan y no hay quien les condone el
predial o le donen un predio para instalar sus recibas de granos ni o la
corredora de cítricos. A diferencia de la inversión extranjera que llega a los
principales parques industriales del norte y sur tamaulipeco.
En otro orden, esta semana el gobernador Egidio Torre
Cantú continuará una gira por municipios del centro de la entidad y en la
costa, donde hará entrega de obras de carácter social. También afina el
contenido del sexto informe de su administración.



