Mientras tanto, la economía sigue lenta

28 Octubre 2014

Concentrados, como debe ser, en la terrible historia de los 43 estudiantes desaparecidos en Iguala, hemos dejado a un lado el tema económico. La gente, sin embargo, en las encuestas sigue preocupada por el desempeño de la economía nacional. Y tienen razón: la realidad es que sigue lenta. No ha dado el jalón que todos venimos esperando. Créame: nada me gustaría más que pasarme al bando de los optimistas en materia económica. Pero me temo que los indicadores me llevan a permanecer en el grupo de los escépticos. ¿Por qué?

Recordemos que el aumento del Producto Interno Bruto (PIB) durante el primer semestre fue bajo lo cual hizo que la Secretaría de Hacienda disminuyera su pronóstico de crecimiento del PIB para todo 2014 de 3.7% a 2.7%. Con el fin de cumplir con este objetivo, se esperaba una aceleración importante de la economía durante el segundo semestre. Si bien la economía está creciendo, no se ha dado el aceleramiento previsto, de tal suerte que será prácticamente imposible que lleguemos a la meta de crecimiento anual de 2.7%.

Para comprobar que la economía mexicana sigue lenta, revisemos los últimos informes que han salido. Comienzo con el de una institución objetiva como es The Conference Board (TCB), organización global e independiente cuya misión es proveer de conocimiento a la comunidad de negocios. El 20 de octubre publicó su último reporte sobre México. Su Índice Económico Adelantado de nuestro país declinó 0.2% en agosto con respecto a julio: “Grandes descensos en inventarios insuficientes netos, precios del petróleo, y el (invertido) tipo de cambio real más que compensan las contribuciones positivas de los precios de las acciones y el componente de la construcción en la producción industrial”. Por su parte, el Índice Económico Coincidente creció en 0.2% en agosto lo cual apunta a que la economía sigue creciendo. De acuerdo con TCB, tomando en cuenta los dos índices, “la actividad económica debería continuar expandiéndose por el resto del año, pero una aceleración es poco probable”.

Estos últimos días, el INEGI ha publicado tres reportes que apuntan en el mismo sentido. El primero es el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE) que intenta adelantar el crecimiento del PIB. Aunque a algunos analistas no les gusta esta medida, es un primer termómetro de lo que está ocurriendo. Pues bien, el IGAE “registró una disminución de -0.17%, con cifras desestacionalizadas, en agosto de 2014 frente al mes previo. Por grandes grupos de actividades, las series ajustadas por estacionalidad señalan que las Actividades Primarias cayeron -0.42% y las Terciarias -0.24%; en tanto que las Secundarias avanzaron 0.37% en el octavo mes del presente año con relación al mes inmediato anterior”.

El segundo reporte es la Encuesta Mensual sobre Empresas Comerciales, la cual sufrió algunos cambios metodológicos para mejorar la medición del sector comercio. La mala noticia es que cayeron los ingresos de las empresas que venden al mayoreo en -0.19% en agosto con respecto a julio. La buena es que se incrementaron los de las empresas al menudeo en 0.59 por ciento.

Finalmente, el INEGI publicó la Encuesta Mensual de Servicios (EMS) que mide al sector más grande de la economía nacional, el terciario. “Con cifras desestacionalizadas, en agosto de 2014 los Ingresos obtenidos por la prestación de los Servicios Privados no Financieros disminuyeron -0.11%, el Personal Ocupado se redujo -0.28%, la masa de las Remuneraciones Totales -0.94% y los Gastos por Consumo de Bienes y Servicios retrocedieron -0.29% con relación al mes inmediato anterior”.

Tomando en cuenta todo esto, es posible afirmar que no se cumplirá, de nuevo, el pronóstico del gobierno de Peña de crecimiento económico de 2.7% para 2014. La semana pasada, los analistas de mercados financieros bajaron la estimación de crecimiento del PIB para 2014 de 2.5% a 2.4% con respecto a la encuesta previa levantada una quincena antes por Banamex. La buena noticia es que la cifra para 2015 se mantuvo sin cambios en 3.8%. Ojalá y así sea. Espero que el año que entra la economía nacional sí dé un buen acelerón. Todos lo necesitamos. Porque la lentitud que hemos vivido comienza a ser desesperante.

            Twitter: @leozuckermann