“México me hizo revolucionario”, afirma el poeta Ernesto Cardenal

México, DF. “México me hizo revolucionario”, afirma el poeta, sacerdote, guerrillero, defensor de la Teología de la Liberación y escritor nicaragüense Ernesto Cardenal (Granada, 1925), a quien se le rendirá un homenaje y celebrará sus 90 años de vida con un recital poético, el próximo sábado 13 de diciembre, a las 18 horas, en el Palacio de Bellas Artes.

En entrevista con La Jornada, Cardenal recuerda que fue a los 18 años cuando llegó por primera vez a México para estudiar durante cuatro años en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de México, para tiempo después ingresar a un monasterio benedictino en Cuernavaca, donde estuvo dos años estudiando su sacerdocio.

Luego de ello, ha visitado el país unas 30 ocasiones. “México es mi segunda patria y no tengo muchas. Sólo dos. Nicaragua y México es la segunda”.

En aquellos primeros años, evoca, mis compañeros eran Rosario Castellanos, Dolores Castro, Fedro Guillén, Tito Monterroso, entre otros. Es muy difícil decir, a lo largo de mi vida, con quien he tenido una mayor amistad e intercambio de ideas, explica.

“Porque han sido muchos los amigos. Yo soy mexicano también. Somos una sola patria”, dice Cardenal. “Nicaragua quiere decir: hasta aquí llegan los nahualt”.

Entre los momentos históricos que reconoce como los más importantes es la Revolución Mexicana, al igual que la nicaragüense, “ambas con sus frustraciones y contradicciones”.

En México “me hice izquierdista, porque yo pertenecía, en Nicaragua, a una generación que era de derecha; progresista, pero de derecha y anticomunista”. En México, abunda, “me hice comunista, pero no como un militante de partido. Comunista en el mejor sentido del concepto. Años después dejé el mundo para vivir con dios en un monasterio. Tuve una conversión religiosa.

“El amor a la belleza, me llevo al amor a dios y eso me llevó a la revolución, y ahora desarrolló mi vocación de poeta, pero una cosa es importante, México me hizo revolucionario”.

La violencia que se vive hoy en México “es horrible”, dice el autor de más de 30 libros, entre poesía, memorias y ensayos. “Debemos corregir la situación y protestar. Hacer que todo eso se castigue, que no haya tolerancia ante todo ello”.

Respecto de su trayectoria como poeta dice: “Los temas han sido diferentes, pero mi poesía ha sido la misma siempre. Se distingue porque es una poesía que se entiende, que está hecha como se habla. No es hermética. Yo soy de la tendencia de la poesía que se entiende”, reitera.

Actualmente su interés es por el tema científico, “la expresión de la creación en la ciencia. Leo muchos textos de divulgación científica. Leo desde biología, antropología, etnología, física, astronomía. Me apasiona mucho, desde el cosmos y las galaxias, hasta los peces y mariposas. Para mi todo ello es también poesía, ciencia poética”.

Muchas han sido las dichas que ha vivido a lo largo de su vida, pero también han existido frustraciones. Una de ellas, comenta, “ha sido la perdida de la revolución nicaragüense, una revolución muy bella. Para mi la más bella que ha habido, pero que fue frustrada por la injerencia de los Estados Unidos y la perdida de la moral”.

Frente al mundo moderno, tecnológico y globalizado, como una forma de vida y de lucha, Cardenal sostiene: “El evangelio ya lo dice: la liberación de los pobres y oprimidos. Este mundo debe cambiar, está al revés y lo debemos poner al derecho. Los últimos deben de ser los primeros. Esa es la revolución”.

Publicado por Trilce Ediciones, recientemente se puso en circulación el volumen Noventa en los noventa. Ernesto Cardenal, antología que integra 90 poemas del poeta nicaragüense, seleccionados por los escritores Sergio Ramírez y Hernaldo Zúñiga, para celebrar los 90 años de vida de Cardenal. “Volumen en el que se condensa la mística, como los recuerdos e íntimas vivencias de Cardenal. Poemas que buscan en el Creador la explicación de todas las cosas, amor, muerte, poder, locura, pasado y futuro, formas de toda la eternidad”. (fin de nota).