En México también hay otras historias
4 Diciembre 2014
Este es un país de terribles historias como las de Tlatlaya, Iguala y la Casa Blanca. Pero este es un país que también puede organizar uno de los eventos culturales y empresariales más impresionantes del planeta: la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara. No es en Madrid ni en Buenos Aires ni en Bogotá la sede de la feria de libros más importante del mundo de habla hispana. No: es la capital de Jalisco la que tiene ese notable galardón.
Este es el tercer año que voy a trasmitir mi programa de televisión desde la FIL de Guadalajara. Cada año me impresiona más lo vibrante de esta feria. Para empezar el tamaño de la exhibición de los diferentes stands. Son miles de metros cuadrados de libros de todo tipo. Hay para todos los gustos. Desde los grandes clásicos hasta los de autoayuda pasando por los religiosos, científicos, infantiles y eróticos. Abruma la cantidad y variedad. Miles de títulos que emocionan a los que gustan de la lectura.
Hay que irse con cuidado porque uno es capaz de dejar empeñada hasta la camiseta por comprar otro volumen más. El paseo por el piso de exhibiciones de la FIL despierta, por un lado, las ganas de irse a leer de inmediato pero, por el otro, la depresión de saber que a uno le queda poca vida para leer todo lo que se le antoja.
Luego siguen los múltiples eventos que están alrededor de la feria. Desde luego están las presentaciones de libros, algunas de las cuales tienen un gran encanto. El año pasado, por ejemplo, la guapísima actriz de películas pornográficas, Sasha Grey, causó una verdadera conmoción al presentar su libro La sociedad Juliette. Este año el que viene a presentar su libro El capitalismo en el siglo XXI en plan de rock star es el economista francés Thomas Piketty.
Pero no son sólo las presentaciones. También hay otros eventos fascinantes. El año pasado, por ejemplo, hubo un diálogo sobre política, religión y democracia entre el entonces presidente de Israel, Shimon Peres, y el expresidente español, Felipe González. Este año le hicieron un homenaje muy sentido a Gabriel García Márquez en el que participaronÁngeles Mastretta, Pilar del Río, Jorge Franco, Senel Paz, María Cristina García, Rebeca Grynspan y Jaime Abello Banfi.
Es tal el peso de la FIL de Guadalajara que aquí vienen los pesos pesados del mundo de los libros. Desde los que ganaron el Premio Nobel de Literatura como Mario Vargas Llosa hasta los que tienen los mayores récords de ventas como Ken Follett quien ha vendido más de 130 millones de libros a lo largo y ancho del planeta.
La FIL, por tanto, es una magnífica oportunidad para entrevistar a personajes de todo tipo. Este año, por ejemplo, charlamos con el propioFollett, autor de Los pilares de la Tierra. En esta ocasión venía a presentar el tercer volumen de su trilogía sobre el siglo XX: El umbral de la eternidad. Nos habían advertido que el escritor galés podía ser muy parco. Todo lo contrario. Al parecer lo agarramos de buen humor porque resultó una conversación muy divertida, interesante y profunda con este señor que escribe libros como suda y los vende como pan caliente.
Gran experiencia también resultó la entrevista con uno de mis autores favoritos, Arturo Pérez-Reverte, otro titán en materia de éxito editorial. Con él hablamos de sus tres libros que estaba presentando (una interesante versión podada del Quijote de la Mancha para atraer la lectura de los jóvenes y dos novelas). Nos contó, además, varias anécdotas al haber escrito un libro sobre el narcotráfico en México: La reina del sur. Y rematamos con sus experiencias como reportero de guerra. Gran charla.
Me voy de Guadalajara con la sensación de que en México hay otras historias que contar. No todo está jodido como de repente pensamos. No. Este es un país que tiene estupendas cosas. Una de ellas, sin dudas, la querida FIL de la Perla Tapatía.
Twitter: @leozuckermann



