Me-Mo

31 JULIO 2013

Cada cambio de sexenio tenemos no sólo la esperanza, también la posibilidad de arrancar un momentum nuevo y positivo para México. En este cambio de sexenio se ha llamado el Mexican Moment, o Me-Mo.

El cambio en la titularidad del ejecutivo permite hacer un corte de caja y un volver a empezar. Esto es tomado como la oportunidad de corregir los errores del pasado y aprovechar las ventajas del momento actual.

En el caso del cambio de gobierno Calderón-Peña Nieto era evidente que un primer trabajo se tenía que hacer en la imagen de México. Durante el gobierno de Calderón se logró una promesa importante de su campaña: que existiera más México en el mundo.

Pero como más no siempre es equivalente a mejor, en el caso de la imagen de México lo que sucedió fue el perfilar al país como uno en donde mandaba el crimen. Hubo másMéxico. Pero el México de las decapitaciones y otros horrores del narco fueron lo que pintaron al país a través de las primeras planas de periódicos y noticieros internacionales.

Por eso la urgencia del nuevo gobierno de perfilarse como la oportunidad de cambiar esta imagen tan deteriorada de México en el mundo.

A ello se sumó un factor de buena suerte para el gobierno dePeña. La estrella de América Latina, Brasil, comenzó a apagarse tras la salida de Lula da Silva de la presidencia y la llegada de su mucho menos carismática sucesora, Dilma Rousseff. Con ello, el mundo pudo voltear a ver a México más fácil.

Y como cereza en el pastel que cocinaba este discurso del Mexican Moment estuvo el nombramiento de un economista, ex titular de Hacienda, al frente de la Cancillería: José Antonio Meade, con el mensaje claro de que la diplomacia estaría enfocada en atracción de inversiones.

Tan solo ocho meses después de haberse dado el cambio de sexenio, la pregunta empieza a flotar como un maleficio: ¿Se acabó el Me-Mo?

Pregunta que era inevitable que apareciera en un escenario en donde la economía, justamente la economía, no ha tenido el mejor de los desempeños en este arranque de sexenio.

Aun cuando Peña Nieto ha sido un presidente activo en el ámbito internacional, visitando 11 países, reuniéndose con 26 jefes de Estado y recibiendo a los líderes mundiales más relevantes, como Obama y Xi-Jinping, y aún cuando la prensa internacional esté todavía escribiendo sobre este México regenerado de los horrores del narco, el Mexican Moment tiene que ser respaldado por buenas cifras económicas.

Y ésas no se están viendo en el horizonte. Inflación y desempleo tienen cifras que van para arriba; crecimiento, para abajo.

Es quizás injusto pedirle al gobierno reformas y resultados en tan pocos meses, pero esa es la nueva velocidad del mundo en el que nos movemos y México, para no quedarse atrás y poder mantener el Me-mo, tendrá que pisarle al acelerador económico.

Apostilla: por vacaciones, esta columna volverá a publicarse el viernes 23 de agosto. ¡Hasta pronto!

twitter: @AnaPOrdorica

Excelsior