Males necesarios del sector educativo
Males necesarios del
sector educativo
De línea a línea/ Martín Sánchez Treviño
La visión que el gobierno del presidente
Peña tiene del país es tan simplista y totalitaria, que ha cegado y ha
frustrado proyectos importantes que la nación requiere. Y se ha dejado invadir
por odios y rencores alimentados por sus asesores y fortalecidos por principios
del viejo PRI, que durante décadas fueron herramientas impropias, que el
sistema estableció como “dogmas” de las tareas de los políticos, pero que han
fracasado ante los paradigmas de este nuevo milenio.
Por ese motivo, aunque los
planteamientos y los retos de los nuevos modelos de la educación para México,
América Latina y el mundo, tendrán que originarse y refundarse en la historia
de los hombres, de las sociedades y de los pueblos de esta región.
De manera que la pugna por un nuevo
modelo educativo, es solo el motivo de las partes, para derivar en un conflicto, que ya estaba
gestado. Y que no precisamente se originó cuando la secretaria de educación
federal, ya no se diga estatal porque para estos fines no existe, anunció el
proceso de la evaluación de los docentes.
La diferencia de las partes tiene un
origen histórico, uno podría haber surgido en la década de los años 70 del
siglo pasado, cuando surgió la organización sindical en Oaxaca conocida como
Cnte y que cobro vigencia con el ascenso de la maestra Elba Esther Gordillo
Morales, durante el gobierno salinista.
Y por lo mismo es explicable, que la
Gordillo fue por décadas el instrumento de control durante su “maximato” en ese
organismo sindical. En el que por cierto, los maestros de sureste mexicano no
se alzaron como ha sucedido en el gobierno peñista.
El fenómeno del magisterio ha tomado
otros rumbos, porque a las quejas de los profesores se suman las de otros entes
productivos, como son los enfermeros y enfermeras lo mismo que los médicos de
este país. Un sector no menos importante. Unidos por la inconformidad la salud
y la educación, dos ejes de quejas y demandas fundamentales en este país.
Tareas elementales para satisfacer
las necesidades básicas de los mexicanos, sobre todo de los que sectores que
menos tienen y menos posibilidades tienen de acceder a servicios básicos como
la educación y la salud.
Pero cuya problemática no representa
ninguna barrera para gobiernos o administraciones indolentes. No olvidemos que
estamos en épocas apocalípticas. En las que sobrevivirá el más audaz, el
poderoso. Donde los valores y los sentimientos no tienen cabida. Por eso, son
entendibles laS expresiones del secretario de educación Aurelio Nuño, que aún
viendo correr la sangre y con ella el alza de protestas en gran parte del país,
asegura que la reforma educativa, va a fondo.
En esta
perspectiva pareciera el aviso de un derrumbe en el gobierno peñista, que aunado
a la suma de otras entidades lejanas geográficamente a Oaxaca, parecieran un
reactivo de inconformidad que recorre de sur a norte la nación. Y un segundo
fracaso en su administración. Basta recordar que los resultados de las reformas
estructurales aún son impalpables, pues la inversión del sector energético se
desalentó por causas ajenas y cuyos resultados se ven lejanos, en el rubro
petrolero y gasero.
Por otra
parte es importante, que quienes aspiran al poder busque nuevas formas que no
pongan en riego la vida de terceras personas, porque el choque de civiles y
policías, no solo es una falta de coordinación, sino pareciera un intención de
búsqueda por la desacreditación y el desequilibrio de quienes buscan la
delantera en la lucha por la sucesión presidencial.



