Los retos de las vacas mexicanas

18 Febrero 2015

@dect1608

Los cuatreros o roba vacas, inundaciones o sequias extremas, según la región del país. Son los retos a los que se han venido enfrentando los productores pecuarios  de México; situaciones climatológicas que sumado a la violencia, generó una pérdida de más de un millón 800 mil cabezas de ganado en la última década.

 

Los rancheros de la región de Aldama y Soto la Marina en Tamaulipas, sufren la sequía en verano; por su ubicación en la zona costa, las inundaciones en temporada de ciclones y huracanes y últimamente, los rancheros comentan que los cuatreros, han decidido bajarse del caballo y montarse en troconas de lujo, algunas de ellas blindadas y dormir por un largo periodo en sus ranchos, obligándolos a marcharse y dejar sus tierras a la suerte del vaquero.

 

Pese a la peculiar forma de vida de los productores pecuarios tamaulipecos en 2014, tuvieron “un buen momento” pues según el gobierno inyectó, más de 11 millones de pesos en equipamiento, arriba de los 23 millones en infraestructura y 21 millones de pesos en el programa de mejoramiento genético que hace de las vaquitastamaulipecas de las más sabrosas en todo México y logró posicionar su ganado dentro de los tres primeros lugares a nivel nacional para su exportación con más de 160 mil cabezas. Para el 2015, pese a la disputa de los ranchos entre los varones de la droga, sus propietarios y el Grupo de Coordinación Tamaulipas, se habla que viene una inversión superior a los 204 millones de pesos para proyectos productivos y estratégicos; estrategia es la que deben aplicar para que no se roben las vacas y evitar que la iniciativa privada del sector pecuario emigre a otros estados.

 

Precisamente en esta ciudad de Aldama, las condiciones violentas que imperan desde hace un año, propiciaron que el rastro de la ciudad que venía operando desde 1982 fuera cerrado en definitiva, pues se redujo al 30 por ciento la producción de ganado, dejando sin trabajo a casi 200 familias y los que invertían en su operatividad debían desembolsar más de un millón de pesos mensuales, así que mejor agarraron sus carnes y emigraron al Estado de Querétaro; que si bien es cierto la instalación del establecimiento Tipo Inspección Federal (TIF) llevaba poco más de cinco años, nadie desmiente que se fueron pos las falta de garantías y que en la actualidad, demandaba la matanza de cuatro mil cabezas de ganado mensualmente pá que resultara costeable; amargamente, lo que no resultó fue la vigilancia por lo que a trote veloz se fueron sin decir adiós.

 

Ahora se espera que algún valiente ocupe el vacío que dejaron, Los Fertres, una de las empresas dedicada a la engorda y comercialización de carne mexicana que tenía en comodato el dichoso rastro.

davidcastllanost@hotmail.com