Las zonas de Confort

19 Noviembre 2016


Las zonas de Confort

Campanario/Martín Sánchez Treviño

            Entre los sectores de la administración pública considerados las “zonas de confort” de los últimos gobernadores priístas, nada ha difundido la administración de los vientos de cambio, no obstante que son una de las razones por la que la esta entidad tienen un endeudamiento más allá del 2035. Y que le impide al actual gobierno disponer de nuevos financiamientos. Porque las principales obras de los últimos dos ex gobernadores socios y compadres  como lo son Eugenio Hernández Flores y Egidio Torre Cantú, se construyeron con financiamientos sustentados en la legalidad de acuerdo a las calificadoras. Y en contubernio con los últimos gobernadores priístas. Lo mismo sucedió con los recursos para seguridad pública.

            Lo enrarecido en este sentido, es que la mayoría de las secretarias y entes gubernamentales en más de mes y medio de la nueva gestión, han emitido revelaciones importantes respecto al manejo de la última administración priísta. Pero la secretaría de obras públicas, considera la zona de confort del ex gobernador Egidio Torre Cantú y de su socio Eugenio Hernández, nada se ha dicho.

            Por lo mismo los constructores que acaparaban las migajas durante los gobiernos anteriores, que les dejaban empresas constructoras como Nixa, antes Tohesa. Construye antes Golfo Laguna y las correspondiente al tío y primos “poderosos” como son Eleyver y Constructora del Noreste propiedad de la familia Valdez Garza. Los constructores están más que sorprendidos, por qué los vientos de cambio nada han dicho de los privilegios de las empresas constructoras.

            Pues no obstante que cada constructor al menos de esta capital, aportó 5 millones de pesos para la campaña del difunto Rodolfo Torre Cantú, según testimonio del un ex presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Construcción, los bienechores de la campaña, apenas obtuvieron contratos para construir cordones y banquetas y reconstruir obras que dejaron en mal estado –tiradas- las constructoras de los primos, tíos y empresas de los últimos dos ex gobernadores.

            Resulta por demás extraño que la administración panista adopte una actitud permisiva con las empresas consentidas en los últimos doce años, porque en el fallo de las licitaciones solo han figurado esas empresas.

            Es comprensible y no hay duda de la eficiencia de la titular de la secretaría de obras públicas, pues aunque su juventud pudiera ser un elemento en su contra, la avalan su trayectoria como estudiosa y su desempeño. Cecilia del Alto López.

            En todo caso, lo cuestionable es la intensa relación de su padre Roberto Del Alto con el ex gobernador Egidio Torre Cantú. Juntos estudiaron en la Universidad de Austin Texas. En las administraciones de Torre y Hernández, del Alto realizó los estudios de pesos y dimensiones, de cuyos servicios no obtuvo miserias.

            Pero por lo mismo es un indicativo importante que si bien no se haga un señalamiento político de la secretaria de de obras públicas respecto al ejército del gobierno anterior, es injustificable la omisión en el rubro administrativo. Ya que las últimas pavimentaciones del gobierno anterior, ya presentan baches.

            Asimismo crece la sospecha de que el último gobernador priísta compró impunidad para que la “zona de confort” de su gobierno fuera intocable por la nueva administración de origen panista. Y resulta obvia la correspondencia que ha obtenido. Ya que las principales obras del gobierno anterior fueron asignadas a las constructoras arriba señaladas.

            Y conforme transcurren los días parece confirmarse la versión de que el tío de Eugenio Hernández inyectó un buen aporte financiero a la campaña de los “vientos de cambio”. Sobre todo porque las constructoras de la familia Valdez Garza no paran y son las mismas que realizan trabajos de desazolve en el lecho del Río San Marcos.