Las tres lumbreras

6 Julio 2016

Las tres lumbreras

De línea a línea/Martín Sánchez Treviño

            Las quejas y lo reclamos de los grupos sociales se han manifestado en las últimas semanas en las principales ciudades tamaulipecas, han llevado su demandas a las calles. Pero ante la expectativa de que todo siguiera igual, porque confiaban en que su partido ganaría las elecciones, pero los resultados finales fueron adversos para el otrora partidazo.

            Desde Tula a Matamoros y de Nuevo Laredo a Tampico, las organizaciones sociales sobre todo de origen priísta han tomado la calle para reclamar y exigir lo que a los gobernantes de su partido, en su momento le permitieron la evasión.

             El malestar y la inconformidad recorren los 43 municipios tamaulipecos, pero los gobernantes de salida agotaron los recursos presupuestados para concluir su gestión en los entes públicos, que ocupan por elección popular o designación de una autoridad, recursos bastos para cerrar el presente año, pero que al parecer no llegaran ni a septiembre próximo.

            Lo grave de la deficiente administración de los recursos es que en sectores  como salud, educación y obras públicas, se aplican reducción de programas de carácter social desde el 8 de junio en áreas de atención a los ciudadanos, que en otros tiempos, se disponía de presupuestos específicos y suficientes, bastos para cumplir con  los compromisos de la gestión.

            En contrapelo repugna a la inteligencia, porque las tres áreas gubernamentales las ocupan “lumbreras” si así se les podría llamar coloquialmente hablando a los ocupantes de estos puestos. Ya que cada titular de estas áreas son especialistas, pero sobre todo, son hijos de buenos padres y excelentes madres.

            Por ese motivo resulta doblemente repugnante a la inteligencia de los tamaulipecos, Porque en dependencias como la secretaria de salud, donde se ha desempeñado Norberto Treviño García Manso, desde la elección que su partido perdió, ventanillas como Atención Ciudadana donde su director no aguanta una auditoria, las deficiencias son desastrosas. No tienen para surtir un botiquín, por no decir que un analgésico.

            En educación, donde todavía “manda” Diodoro Guerra Rodríguez. Las becas que tanto presumió su candidato Baltazar Hinojosa durante la contienda electoral, están retenidas y el ciclo anterior fueron “jineteadas”. Las plazas fueron revendidas por su pandilla de fronterizos que encabeza Faraón Garza López.

Tiempo les falta, no para entregar la administración, sino para colocar en puestos básicos a los “paleadores de estiércol” que el tricolor contrató en la contienda electoral de Nuevo Laredo, donde finalmente y con “bota” el tricolor fue derrotado por el albiazul, lo mismo que en otros municipios y distritos donde también la votación favoreció al blanquiazul.

Y si a carreteras hacemos referencia, guarde usted esta primicia. Resulta que en los seis años en el cargo, el secretario de “lujo” que todavía tiene mando y presupuesto que se llama Manuel Rodríguez Morales, solamente pudo construir 200 kilómetros lineales de nuevas carreteras.

De estos, la mayoría por no decir que los 200 kilómetros, a los dos meses de construidos, presentaron los primeros baches, levamiento de la cinta asfáltica, hundimientos entre otras fallas. Pero los recursos se invirtieron, no en carreteras, porque estas no ni siquiera han tenido mantenimiento, aunque si figura este concepto en los informes oficiales, lo patético es que ni siquiera hubo limpieza en los acotamientos, como se hacía en tiempos idos.

 Este año se cumplen 18 años del inicio de la construcción de una carretera estatal y aún falta por construir 2.5 kilómetros. Y se construye con recursos federales. Será tema de una nueva entrega.