Las nuevas ligas de Ahumada
04 de Noviembre de 2015
Ayer leíamos en la portada de Milenio que Carlos Ahumada (sí, ese Ahumada, el de los videoescándalos) aquel gran amigo (y luego el gran enemigo) de René Bejarano (primer Señor de las ligas), el que exhibió parte (apenas parte) de la podredumbre que puede enmohecer a nuestra clase política, ahora fue señalado por otras relaciones peligrosas. Ahumada no sólo hacía negocios (o pretendía hacerlos) más o menos legales (con el enorme “a según” que lleva todo conflicto de interés) con el equipo del entonces jefe de Gobierno Andrés Manuel López Obrador. Ahumada habría tejido, también, otras relaciones peligrosas, de negocios no sólo ilícitos sino francamente criminales. Según testimonio deSidronio Casarrubias El Chino (líder de Guerreros Unidos detenido por la PGR). Según la declaración del implicado en el caso Ayotzinapa, ahora el argentino se dedica al tráfico de uranio (base para el desarrollo de armas nucleares); es poseedor de dos minas de las que extrae el mineral para venderlo a los chinos en puertos de Colima, a través de su sociedad con Johnny Hurtado, alias El Pescado, líder de La Familia Michoacana a quien el propio Ahumada habría facilitado aeronaves para escaparse en varios momentos en los que se encontró cercado para evitar su detención. Según la nota de Milenio, la PGR investiga las ligas deAhumada con grupos delictivos de Guerrero, pues una de sus minas se encuentra en Tierra Caliente en ese estado.
No hay que hacer muchas matemáticas: sabemos que Ahumada nunca ha sido un empresario con muchos escrúpulos. Y que conoció, en su momento, a toda la estructura del PRD. Que estiró algunas de sus ligas hasta que reventaron, pero no todas. Que gente “de entonces” es la que hoy gobierna (y tolera y tiene nexos) esa región rica, riquísima, en siembra de amapola y, ahora sabemos, también en uranio. Que la dupla Bejarano-Padierna (hay amores y rencores que ni se olvidan ni se dejan) fueron los primeros en denunciar los crímenes de Abarca y su esposa tenebrosa María de los Ángeles Pineda. Y así podemos seguir enlistando las obviedades.
Lo que no era obvio era el papel de Carlos Ahumada en esta película. Y mucho menos el tema del tráfico de uranio. ¿Será que ya no son las guerrillas, sino los cárteles, la nueva coartada de esos otros tráficos igual o tanto más criminales que las meras drogas? Desde tiempos del surgimiento del EZLN mucho se dijo (sin que nunca nada se comprobara) que éste era sólo la fachada ideológica utilizada por grupos criminales para garantizar la toma territorial que facilitara ordeña de uranio en la selva chiapaneca. Mismo modus operandi de los saqueadores en países como Afganistán, o grupos terroristas como Hezbolá, o la ETA, o las FARC: usar la ideología (o la religión) y montar movimientos que sirvan de pantalla para ocultar actividades criminales: lo mismo rutas de droga, que ordeña de gasoductos, que robo de todo tipo de recursos.
Pero regresando a las nuevas ligas de Carlos Ahumada: estos 40 días de arraigo decretados para Eric Ulises Ramírez Crespo, actual alcalde de Cocula, detenido hace unos días junto con Adán Zenen Casarrubias (hermano de Sidronio) permita tener un mapa mucho más claro sobre éstas, las nuevas ligas de Carlos Ahumada Kurtz.
#MeIntriga. Varios de los testigos se refieren a él, ocasionalmente, como “el señorKurtz”. ¿Acaso podría tratarse del “señor Kors” que tanto escándalo generó en las pasadas elecciones?
Excelsior



