Nueva visión para la Zona Metropolitana

12 Agosto 2016

Nueva visión para la Zona Metropolitana

 

La Opinión de Baldemar Mijangos

 

TAMPICO.- A unos días de que se instalen los Cabildos de las tres ciudades hermanas, Tampico, Ciudad Madero y Altamira, es justo hacer una reflexión con respecto a la visión que debe prevalecer en la región sobre lo que queremos y debemos hacer para mejorarla.

 

Cada municipio sureño cuenta con sectores donde destaca, lo cual no está a discusión, pues desde mi óptica cada uno es complementario del otro, aunque sí se hace necesario que sus planes de desarrollo estén eslabonados para que la maquinaria, si se me permite el término, esté debidamente aceitada.

 

Por ejemplo, para empezar a entendernos como una verdadera zona metropolitana ya es tiempo que profesionalicemos la oficina de Tránsito de cada ciudad creando una sola, pese al sinsabor que dejó la malograda Policía Metropolitana. Si fuera este el caso, con una única corporación de Vialidad operada totalmente por el Gobierno del Estado dejaríamos de padecer el eterno dolor de cabeza de que los elementos se van por la libre afectando a propios y extraños.

 

La visión metropolitana no estaría completa si los futuros alcaldes y cabildos no dan un paso crucial en el desdoblamiento de este modo de vida que poco a poco debe permear los espacios políticos y sociales, como sería crear en cada Cabildo la Comisión de la Zona Metropolitana para hilvanar y dar solución a proyectos y problemas, respectivamente, que impidan un desarrollo inter municipal.

 

Cosas tan fáciles como esas de que un ayuntamiento pavimenta una calle limítrofe mientras el otro no lo hace y la olvida; cosas como no permitir en algunas calles estacionamiento en varios tramos de cuadras pero pasando el límite de la misma vía, ya con otro nombre, la vemos atiborrada de autos como chocante estacionamiento público. Vamos, temas tan simples como sincronizar la operación de los semáforos son pasadas por alto por uno y otro gobierno derivando en caos vial tan recurrentes como las fallas de esos equipos en referencia.

 

No es quizá ningún problema solucionar con pavimentos nuevos calles límites entre las tres ciudades o mejorar una imagen de las oficinas de Tránsito, tan gastadas, tan apolilladas, tan oxidadas, porque tal vez esto se remedie con estrategias y métodos ya probados en otras ciudades de México y el mundo; no, el principal problema no está en lo que podemos ver y tocar, el principal escollo, creo, es el cambio de mentalidad.

 

Si varias cabezas piensan más que una entonces ¿por qué seguimos creyendo que es la cabeza del cabildo, es decir, el alcalde, el que tiene la solución a todos los problemas que acontecen en su entorno? Debemos dar paso a mesas de opinión y análisis comunes entre los tres cabildos con sus jefes de departamentos que se deben entender con sus pares municipales para resolver problemas o desanudar lo que impida remediarlos; debemos cambiar nuestra mentalidad ‘localista’ para ser más integrista, más inter municipal, más metropolitana.

 

Un día escuché que el hotel Inglaterra tenía campo de golf, porque así lo promovían en otras ciudades; y sorprendió a muchos saber que el citado ‘green’ era el campo de golf del Club Campestre.

 

Con esto, para terminar por zanjar una vieja barrera mental, Tampico no sólo tiene una playa sino también un Parque Industrial (que está en Altamira), y donde Ciudad Madero tendría lagunas como el Chairel y Champayán, y lo mismo pasaría con Altamira, la que contaría con un aeropuerto internacional.

 

El freno no está en lo que vemos, sino en lo que está enraizado en nuestros pensamientos.