La mano de Carlos Romero
8 Enero 2015
@dect1608
El alba y el crepúsculo de cada día, son contemplados a través de una ventana por Elba Esther Gordillo que clama por retroceder el tiempo.
Mientras el líder nacional de los petroleros, Carlos Romero, sigue acomodando sus piezas en el ajedrez político nacional.
La maestra fue encarcelada y acusada de lavado de dinero, arrepentida, lamenta con toda la fuerza que le queda, el día en que se le ocurrió jugarle las contras al entonces candidato del PRI a la presidencia de la República, Enrique Peña Nieto; ella como muchos otros, jamás confiaron en la gente que a este lo rodea; el resto es historia.
Han transcurrido más de 22 meses desde aquella noche del 26 de febrero en el que se le puso punto final al cacicazgo de la maestra, los días siguen pasando y quienes querían ver a Romero en la misma situación, han tenido que esperar sentados. El Senador, tenga la oportunidad de saludar o no al presidente en algún acto público, por más lejos que lo sienten de él o se diga que está próximo a caer; hasta este momento, sigue y sigue, y seguirá hasta que el uno así lo quiera y no cuando los detractores del tampiqueño lo requieran. (por cierto el 17 de enero es su onomástico, una felicitación adelantada al controvertido “tío” Carlos)
Entonces mientras don Carlos, sigue comandando desde la torre de Pemex o el Senado a todo su ejército petrolífero. En Tamaulipas la joven señora, Karen Patricia Romero, está a unas horas de convertirse en la candidata a diputada federal por el distrito siete que envuelve los municipios de Altamira y Aldama con cabecera en ciudad Madero en la zona sur del Estado tamaulipeco.
Karen Romero, actualmente es la presidenta del Sistema DIF en el municipio que preside su padre, el líder de la Sección Uno del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, Esdras Romero Vega; por eso le digo que la mano del Senador, pesa y mucho en Tamaulipas y si no me cree, pregunte en ciudad Victoria en la torre de Gobierno o al mismo ex alcalde de Madero, Jaime Turrubiates Solís, quien no quería heredar el poder a Esdras que venía de ser diputado local, no tuvo más opción.
Fue en el lejano año 2000 cuando el entonces candidato del PRI, Gustavo González Balderas, ganó la elección y se convirtió en el último petrolero en ganar una elección por mayoría relativa, otros han llegado por la vía pluri y aunque la joven señora Karen Romero, no es precisamente un activo sindicalista, su ADN es netamente hecho en Pemex y su trabajo al frente del DIF aunado de la cercanía con don Carlos, le tienen prácticamente lista para competir por la silla que ahora pertenece en San Lazaron a la panista Marcelina Orta.
La mejor de las vibras hasta Michoacán en donde la violencia no cede y Castillo, no puede.



