La ineficiencia: el verdadero monopolio
15 Marzo 2017
La ineficiencia: el verdadero monopolio
Por: Deysi Sánchez
En la actualidad la mayoría de
la población en México cuenta con un teléfono celular, la mayoría de las
personas ya consideran necesarios estos artefactos, más allá de los precios y
los modelos, tener este medio de comunicación resulta indispensable, ya que
ahora nos ofrecen distintos servicios según las funciones que tengan y la
compañía donde los hayamos conseguido.
Pero echemos un vistazo a la
historia de la telefonía celular en México. Todo comenzó en 1984, cuando se
fundó Telcel, empresa que pertenece a la razón social Radiomovil Dipsa S.A de
C.V,, donde surgió la primera generación que abarcó los primeros equipo G1, que
se trataban de teléfonos casi inaccesibles por su precio y tamaño, ya que eran
equipos de gran tamaño.
Telcel fue monopolio por más
de 15 años, ofreciendo un servicio mediocre que dejaba mucho que desear, hasta
que en el 2000 apareció Movistar, que ha sido la empresa que le ha hecho mayor
competencia a través de todos estos años; aunque no ha sido la única que ha
competido en el mercado, también han existido diferentes compañías que han
intentado ganarse un lugar dentro de este campo, sin mucho éxito, como lo ha
sido Unefón, que a pesar de todo siguen existiendo casi de milagro.
Cuando Movistar incursionó en
el país tuvo muchos adeptos, muchas personas se vieron seducidas por las
tarifas que eran más económicas, muchos decidieron darle un voto de confianza,
así comenzó a crecer de una manera vertiginosa, pero el encanto no duró más de
un par de años, ya que muchos de sus usuarios terminaron por regresar a Telcel
y es que la cobertura de Movistar no era eficiente. Aunque algunos se
mantuvieron fieles, Movistar nunca pudo llevar la delantera.
Las cosas con las compañías
mexicanas iban muy mal, así que se abrió la posibilidad de una de las compañías
más reconocidas a nivel mundial, como es la compañía de AT&T, empresa
estadounidense que prometía un excelente servicio, mucho mejor que lo hasta
2014 había en México y que fue el año en que comenzó a dar servicio de telefonía
celular en nuestro país, bajo la campaña
"Unidos somos mejores, Iusacell y Nextel unidos somos AT&T". Para
que ya en Junio del 2016 ya fuera oficialmente "AT&T México" a
través de la campaña " Movilizando tu mundo".
Normalmente cuando la
competencia es diversa dentro de un mismo sector se esperan cambios favorables
para los usuarios, ya que entre más competencia, la oferta tendría que ser más atractiva.
Pero eso sólo se quedó en expectativas, pues a pesar de que ya son varias
empresas dentro de ese mercado, parece que todas hacen su mayor esfuerzo en ser
las mejores en ineptitud.
Por esto no es raro ver en las
redes sociales, sobre todo en Twitter, como los usuarios de las compañías se
quejan del servicio, desde el poco seguimiento que le dan las empresas a los
problemas, como a la falta de tacto de muchos de sus empleando, ya sea por
trato personal, por teléfono o por redes. No es raro toparse con empleados que
pierden la paciencia ante el cliente y se comportan de forma déspota y agresiva.
“Tengo un equipo casi nuevo,
que adquirí en AT&T a finales del año pasado en un plan tarifario en el que
pago $650 mensuales. Todo estaba perfecto hasta que en el mes de diciembre me
llegó mi factura con el gasto de un equipo de más que yo no había contratado,
equipo que no tengo, hablé con los empleados de la empresa y aparentemente lo
arreglaron, pero al siguiente mes la factura volvió a aparecer con $900 más del
equipo fantasma, ese fue mi primer problema con ellos, porque hace poco, mi
equipo dejó de funcionar, era un problema del modelo según me dijo gente de
Motorola, así que lo llevé para que me hicieran valida la garantía esos de
AT&T, pero no quisieron hacerlo, me argumentaron mil cosas para no hacérmela
afectiva, varios días estuve insistiendo siempre teniendo una negativa de su
parte, hasta que les advertí que el caso ya lo había canalizado a Profeco, acto
seguido me contestaron que me esperaban con el equipo en el centro de atención
a clientes”, comentó una de las usuarias.
Ella, como muchas otras personas que se cambiaron a la empresa extranjera, creyeron que iban a tener una mejor atención y servicio, ya que ni Telcel, ni Movistar son eficientes tampoco en esos aspectos. Vaya palmazo en la cara que se han llevado, pues tal parece que acá la competencia no funciona para mejorar y que a los usuarios sólo los toman en cuenta cuando se sienten intimidados. Da igual que sean empresas mexicanas o extranjeras, seguimos consumiendo lo mismo, pero con diferente nombre. Seguimos en el monopolio de la ineficiencia.



