La bestia de ultratumba llamada "Chupacabras"

13 Abril 2017

Sección: Historias de Ultratumba de Tampico


La bestia de ultratumba llamada "Chupacabras"


Por Vanessa Gutiérrez/Ordenador


Antonio y Rogelio quedaron sobresaltados ante la estela de muerte que presenciaban en su rancho en Altamira: 17 vacas suyas completamente secas de sangre. No estaban preparados para conocer la verdad.


Durante años, quizá décadas, aparecieron por todo el mundo misteriosas formas de morir de todo tipo de ganado, ya fueran vacas, toros, borregos y cabras. Pero no fue sino hasta que el tema generó muertes masivas que empezó a generar atención seria de los medios de comunicación, pues las pérdidas se elevaron conforme pasaban los años. 


Tampico y la región sufrieron en 1996 este espanto durante varios días y la única respuesta que escucharon los rancheros y algunas familias de Ciudad Madero que perdieron hasta gallinas en sus corrales es que se trataba de un animal identificado como el "Chupacabras", por la manera de succionar la sangre de forma total de sus inermes víctimas. Aunque la realidad era otra. ¿Cómo podía un ser con dos patas y quizá alas estar en varios sitios casi al mismo tiempo sin ser visto y dejando muertos a su paso toros, borregos y gallinas sin una sola gota de sangre?Algo no estaba bien.


En todo México hubo reportes de vacas muertas de esta forma, en Valles, en Altamira, en Río Verde, Pánuco, Tantoyuca, y otros tantos sitios aunque sus rancheros se negaron a hablar por presión de las autoridades y por el fundado temor de que fuerzas sobrenaturales malévolas estaban detrás del fenómeno.


Por eso Antonio y Rogelio estaban muy nerviosos a partir que vieron sus ganados muertos de forma extraña sin entender qué fenómeno maldito se había registrado en sus corrales. El encargado del rancho Germán había sido encontrado cerca del río Tamesí y la laguna de Champayán sin sentido y con las ropas desgarradas. Vuelto a la memoria dijo que seres espantosos los coparon, tomaron las vacas inmediatamente y las hicieron volar, levitar, contra su voluntad, y sin darle tiempo a él también lo habían arrastrado. Grandes garras, fuertes colmillos y un rugido estremecedor inundó el rancho. Y luego el silencio. Jamás volvió a saber de él.


Pero no dijo algo revelador a sus jefes que hubiera medianamente aclarado muchas de las cosas que se han dicho en torno al caso del Chupacabras: esos seres malditos se trasladaban en naves. Tomaría fuerza entonces esa teoría que se ha difundido que los extraterrestres serían los malhechores de la película siniestra, o también que su bestia eufemísticamente llamada Chupacabras sea parte de un experimento maldito suyo para meter miedo al ser humano, una bestia igual de mítica que el Yeti, Pie Grande o Sasquatch. Chupacabras, Vampiro, Hombre de las Nieves o lo que sea no es de este mundo, bestia de ultratumba que alguien la llama para hacer la maldad como pasó aquí en Tampico en ese año aciago de 1996 que todos los que lo sufrieron quieren olvidar.