La generación del cambio
2 Octubre 2016
La generación del cambio
Campanario/Martín Sánchez Treviño
A las 12:18 horas el ex gobernador Egidio Torre Cantú
salió por la puerta principal del Congreso tamaulipeco, su función había
concluido. Su llega fue simultanea la del nuevo gobernador Francisco García
Cabeza de Vaca, pero no hizo escala en el “retén” de reporteros que estaban a
la tramoya de en la entrada principal del recinto legislativo. Cinco de sus
colaboradores -todos varones- formaron parte de la comisión de despedida. Ni su
sobrino Carlos Morris diputado local en la 63 legislatura, salió a encaminarlo.
Alejandro Etienne Llano se justificó, tenía la comisión de recibir y despedir
al nuevo gobernante.
La ceremonia protocolaria del pleno legislativo inició a
las 11:50, la banda de guerra y la escolta de la bandera trigarante vestían de
blanco, no así las encargadas de llevar la bandera tamaulipeca que vestía traje
de cuera con zapatillas, al final del acto posaron con el gobernador de los
vientos.
El primer gobernador panista en la historia política de
Tamaulipas llegó acompañado de su esposa, el vestía traje azul rey y mocazines,
su esposa un vestido elegante de marca texana, lo mismo que sus tres hijas. Sus
hermanos y demás parientes también desfilaron por el pasillo principal con
prendas de .
Su discurso fue esencialmente apologético, celebre,
poético, subrealista, inquisitorio, propositivo, moralista, apocalíptico,
frontal y poco cortés con el gobernador saliente. Lo que indica que en el
informe final de las finanzas pesa la deuda desde el día uno.
Los priístas no reviraron en sus comentarios con la
prensa, sólo hablaron de parabienes. Al final los legisladores federales del
tricolor salieron como los “coyotes”. Uno atrás de otro. Baltazar Hinojosa
reveló que el gobernador constitucional lo busco para invitarlo a la ceremonia.
En
el pleno legislativo arrancó un solo aplauso prolongado. En el Polyforum,
arropado por algunos 2 mil comensales tiempo le falto para saludar a sus
selectos invitados. Entre ellos estuvo el empresario reynosense Ramiro Garza
Cantú, además de otras celebridades.
Asistió un buen
número de gobernadores de todos los partidos, nueve en total, la plana mayor de
Acción Nacional y el ex presidente Felipe Calderón Hinojosa junto con su
esposa. Solo parabienes expresaron, ante la prensa los personajes panistas y no
pertenecientes a ese instituto se expresaron expectantes de la nueva
administración que inicia en Tamaulipas.
La asamblea legislativa la presidió el diputado Glafiro
Salinas Mendiola, Teresa Aguilar e Irma García Velazco. Y la comisión de
recepción el hijo de La Quina, Joaquín Hernández Correa, Leticia Gerardo
Hernández, Alejandro Etienne, Monica González García, Rogelio Arellano Banda y
Humberto Rangel Vallejo.
En la comida se sirvió arroz salvaje, pechuga de pollo,
puré de papa, refresco de sabor. El postre fue nieve sobre manzana y una cama
de harina, con unos cuernos de chocolate como adorno.
El nuevo
dirigente de la sección 30 del SNTE Rigoberto Guevara, que por cierto es
pariente cercano del ex dirigente magisterial Melitón Guevara, asistió
acompañado de su amigo Arnulfo Rodríguez Treviño, que todavía saborea las
mieles del magisterio tamaulipeco, se mostro descanchado, tampoco presentó
combate.
El rector Enrique Etienne Pérez del
Rio también asistió al evento y escucho con atención el mensaje para la
universidad de parte del nuevo gobernante,
el indicativo lo entendió como una alusión a los hechos de violencia
ocurridos en escuelas universitarias de Tampico y Reynosa, estaba sentado cerca de la mesa principal.



