La enfermera fantasma del Canseco
6 Abril 2017
Historia verdadera -->> Sección: Historias de Ultratumba de Tampico
La enfermera fantasma del Canseco
Por Vanessa Gutiérrez/Ordenador
Don Servando agradeció al médico que toda la noche tuvo una enfermera al pie de la cama, tomándole la presión e inyectándolo incluso en sus horas, pero recibió una expresión de extrañeza: "aquí no hay enfermeras de guardia en los cuartos, a menos que sea la enfermera fantasma".
Varias son las historias que se han dispersado en Tampico sobre las cosas extrañas y sin explicación alguna que ocurrieron en el viejo Hospital Carlos Canseco cuando operaba todavía antes de su cierre definitivo.
Se trata de la historia de una enfermera que quizá falleció ahí mismo en el monumental nosocomio que lo mismo fue fuente de vida que etapa final de infinidad de personas. Vida y dolor, una simbiosis eterna que nos persigue cíclicamente como parte del nacer y morir. Muchas son las historias ahí tejidas sin duda, pero pocas son las personas que se animan a contarlas.
Don Servando trabajaba en la zona de Pánuco y por problemas en un riñón tuvo que ser hospitalizado tres días en dicho hospital Carlos Canseco, ubicado sobre la calle Altamira, en el Centro de Tampico. Aunque no se sintió tan mal durante su estancia en el hospital, tuvo que guardar reposo para que no se complicara su enfermedad. Por ello, nos comentó, vio muy normal que a su cuarto entrara una enfermera de unos 50 o poco más de años, para estar al pendiente de sus necesidades.
Se trató de una enfermera muy amable y tal vez muy querida en ese hospital o en otro, o que había fallecido en dicha institución y se resistía a irse de este mundo, quizá al no estar preparada para proseguir en su camino hacia la eternidad.
Recordó las palabras de su médico cuando le dijo que por las noches las enfermeras no se la viven en los cuartos, sólo si son llamadas acuden, pero así de permanecer al lado de los enfermos claro que no. Dio vuelta su cabeza cuando le confirmaron que si no era una enfermera del Canseco entonces era alguien que había venido del más allá a replicar tal vez parte de sus funciones desempeñadas en ese inmueble o en otro en vida.
Cuando don Servando lo recordó hace unos 25 años antes de fallecer en Tampico, decía que fue tan clara la presencia de la enfermera en su cuarto que jamás pensó que se podía tratar de un fantasma venido de ultratumba. De quién había sido dicha alma, qué pasado tenía la enfermera en el hospital Carlos Canseco, y por qué aún no llegaba a la luz, fueron algunas preguntas que se hizo sin conocer en vida las respuestas.



