Industria del maíz sufre por extorsión; acechan a transportistas
CIUDAD DE MÉXICO, 7 de abril.- La industria del maíz es presa de la violencia y la extorsión.
Tan sólo el año pasado, la delincuencia organizada robó 4 mil 299 toneladas del grano mientras era transportado sobre vías ferroviarias, de acuerdo con datos de Ferromex. Este maíz es rematado en el mercado negro.
Un directivo de la empresa Minsa –quien pidió el anonimato– reveló que desde hace al menos tres años esta firma paga entre 20 y 40% más por tonelada a las líneas transportistas debido a las cuotas que los criminales imponen en las carreteras.
Diez líneas transportistas denunciaron en marzo las extorsiones de las que son víctimas; otras prefieren rechazar rutas para no ser atacadas.
Asfixian industria del maíz
De acuerdo con un directivo de Minsa, la inseguridad mantiene asolados a transportistas, productores y empresarios.
Detrás de cada tortilla que llega hasta su mesa se puede contar una historia de violencia, robo y extorsión. También es probable que mientras usted la enrolla calientita entre sus manos ni siquiera suponga que ese maíz a punto de masticar es parte de las 4 mil 299 toneladas que la delincuencia organizada robó durante 2013, mientras era transportado sobre vías ferroviarias, de acuerdo con datos de Ferromex.
El maíz que fue movido de un punto a otro, a través de las arterias del país y llegó hasta su boca, pudo llevar incluida su cuota de extorsión o pudo haber sido robado.
Y las víctimas directas fueron aquellos que se han atrevido a desafiar los obstáculos de la inseguridad, con el fin de que todos los hogares mexicanos disfruten de este alimento prácticamente indispensable en su dieta diaria.
Entre quienes desafiaron dichos obstáculos se pueden contar líneas transportistas, ferrocarriles, conductores y Minsa, una de las empresas de maíz líderes en México.
Desde hace tres años, Minsa paga entre 20 y 40 por ciento más por tonelada para mover su producto, debido al cobro de cuota del crimen organizado hacia las líneas transportistas, dijo un directivo de la empresa (quien pidió el anonimato) a Excélsior.
En promedio, Minsa trata con 40 líneas transportistas, todas han sido extorsionadas, por eso en los precios que ofrecen a los clientes por fletes ya incluyen la extorsión impuesta por los delincuentes.
Todavía en 2011 el costo por trasladar una tonelada de Jalisco hacia el centro del país estaba en 250 pesos, pero ahora es imposible negociar por menos de 300 pesos.
El año pasado, en promedio, hubo una averiguación previa diaria por el delito de extorsión, de acuerdo con la Procuraduría General de la República.
Al menos diez líneas transportistas de Guerrero y Nuevo León, durante marzo, se armaron de valor y dejaron de lado el miedo y las amenazas del crimen organizado para denunciar públicamente las extorsiones que las asuelan y exigir a las autoridades mayor seguridad. Entre las empresas están: Transportistas de Acahuizotla, Rincón de la Vía, Cajeles, Cajelitos, Buenavista de la Salud, Ocotito, Mohoneras, Carrizal de la Vía, Dos Caminos, La Haciendita y Alianza Mexicana de Organizaciones de Transportistas.
En contraparte, otros transportistas menos temerarios prefieren rechazar ofertas de trabajo por el peligro que los acecha en los caminos, así escuchen las mejores comisiones de sus clientes.
La intimidación por parte del crimen organizado ha provocado un embudo en las carreteras mexicanas, pues hay una franja roja que limita con la zona del Bajío, donde ningún transportista, ya sea del norte o del centro del país, está dispuesto a cruzar.
Cada vez que a Minsa se le presenta algún desabasto e intenta que alguna compañía de fletes traslade su maíz de cualquiera de las dos plantas que tiene en Sinaloa o Coahuila hacia el centro del país, simplemente son labor y tiempo perdidos, pues nadie acepta la carga porque no están dispuestos a exponer la integridad de sus conductores, el robo del camión o el asalto de la mercancía.
“Hay veces que en verdad necesitamos las unidades y nos atrevemos a llamar, pero ya sabemos que si el traslado es de Sinaloa al centro se van a negar, así les ofrezcamos más dinero por el embarque, porque ahorita el problema del crimen organizado sí está muy fuerte”, aseguró el empleado de Minsa.
Apenas en diciembre pasado, Minsa recibió una llamada de la empresa encargada de enviarle varios fletes de maíz para pedir una prórroga sobre el tiempo de entrega, ya que necesitaba más días para conseguir otro contacto con el crimen organizado, porque el que los “vacunaba” contra la delincuencia acababa de ser asesinado.



