Guerrero, el relevo…
26 Octubre 2015
Apenas al llegar, en calidad de sustituto del expriista Ángel Heladio Aguirre Rivero, al palacio de gobierno de Guerrero, Rogelio Ortega Martínez fue acusado y denunciado formalmente, incluso, por sus supuestos nexos con las guerrilleras Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC)… hoy, a 36 horas escasas antes de entregar la gubernatura, el perredista carga aún con la inexplicable preliberación, por supuesta “buena conducta”, de nueve reos acusados de secuestro y homicidio y, algunos de ellos, presuntamente vinculados con la guerrilla mexicana.
Cuando este martes, efectivamente, el cuestionado (des)gobernador guerrerense entregue la administración estatal a su sucesor, el priista Héctor Astudillo Flores, éste podrá reclamarle, a él y a su partido, ciertamente, no sólo la gravísima situación de ingobernabilidad prevaleciente en la (sufrida) entidad, la creciente violencia e incontrolada inseguridad o la impune operación ahí del magisteriovándalo representado por la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación (CETEG) sino, también, la liberación anticipada de Ismael Padilla Nava, sentenciado a 35 años de prisión por el secuestro de su tío, Raúl Astudillo, y por su presunta pertenencia al Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente, el ERPI.
Ello, amén de listar los nombres de Francisco Cristino Crecencio, sobreviviente de la masacre de El Charco en 1998, vinculado al mismo frente subversivo o, por sólo mencionar uno más, el de Tomás de Jesús Barranco, de supuesta militancia en el Ejército Popular Revolucionario (EPR) y quien, hasta el 15 de septiembre, cumplía una condena de 40 años por el delito de homicidio calificado.
Otros seis activistas de organizaciones tales como la Coordinadora Regional de Autoridades Campesinas (CRAC) y la Organización Campesina de la Sierra Sur (OCSS) gozan también de su libertad, tras ser beneficiados, en razón de su supuesta “buena conducta” por Ortega Martínez que, sin embargo, no parece que vaya a alcanzar a cumplir su ofrecimiento de liberar a Nestora Salgado, comandante de Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias y Policía Ciudadana (CRAC-PC), quien se encuentra en prisión acusada de medio centenar de plagios.
Cierto es que, ahora sí que como dice el dicho: “ni hay fecha que no se cumpla ni plazo que no se venza” y ello, para beneplácito de la población guerrerense, parece estar por cumplirse aunque, de confirmarse versiones surgidas al más alto nivel de la administración federal y/o en las inmediaciones del Revolucionario Institucional, el casi exmandatario podría ser objeto de acuciosas pesquisas y, eventualmente, hasta de sanción por acciones como las que se mencionan.
Ello, independientemente claro, de lo que pudiera derivarse de la detallada auditoría que, si bien no tiene a Ortega Martínez como principal objetivo, sino a su antecesor, el también impresentable Aguirre Rivero, podría implicarle de manera indirecta.
Al tiempo pues.
ASTERISCOS
* En medio de la tragedia derivada del impacto de Patricia en costas de Colima, el impresentable Jorge Luis Preciado inició “campaña” en busca, otra vez, del gobierno estatal. Ahí, en Playa Paraíso, se habría topado con el presidenteEnrique Peña Nieto a quien, conforme La Jornada, negó hacer proselitismo aunque, minutos antes, habría respondido con su clásico “¡A güevo, putos!”, a los gritos de “¡Preciado, mi próximo gobernador!”.
* Apenas iniciar noviembre, el miércoles 4, bajo los auspicios del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (Imdosoc) de Román Uribe y Jorge Navarrete, el Senado recibirá en su sede a especialistas que, con el arzobispo regiomontano, el cardenal Rogelio Cabrera López, a la cabeza, participarán en el simposio “Pobreza y Cambio Climático” en que, el documento a analizar, no será otro que la Encíclica Laudato sí del papa Francisco.
Veámonos el miércoles, con otro asunto De naturaleza política.



