Gendarmería, entre selfies, paseo y cero golpe a la delincuencia

6 Febrero 2015

 

Al estar por cumplirse los primeros seis meses de haber sido creado por el gobierno federal para el combate a la delincuencia en puntos específicos del país, la Gendarmería Nacional no ha podido dar los resultados que espera la población, al menos en Tamaulipas y su zona metropolitana, donde los robos a casas habitación, asaltos a comercios y el crecimiento de la delincuencia organizada, continúan siendo pan de cada día en la zona centro y colonias de gran densidad poblacional.

Anunciada con bombo y platillo por el Presidente de México apenas en Agosto del año pasado, siendo un compromiso de campaña, el nuevo ente policial no ha cumplido con las necesidades de una ciudadanía ávida de que la tranquilidad y la paz regrese a la zona sur.

La ramificación de la Policía Federal llegó a Tampico y sus municipios vecinos en Septiembre del 2014 para coordinarse- al menos eso se esperaba- con el resto de las corporaciones federales y la Fuerza Tamaulipas, pero no fue así.

Los gendarmes se dedicaron a pasearse en sus lujosas camionetas asignadas y nunca se les conoció "golpe" alguno-importante-en contra del delito común, ya que hasta estas alturas el flagelo social sigue cobrando factura en todos los sectores de la población, es decir ricos y pobres por igual.

La proximidad social de la que tanto hace alarde dicha policía no se ha reflejado en datos concretos sobre detenciones y aseguramientos y por el contrario el popular "selfie" es muy concurrido por los efectivos que caminan en grupos por la zona centro de Tampico, que también hay que decir, ha sido castigada por la delincuencia común.

Los 200 elementos anteriores que fueron hospedados en céntrico hotel situado a espaldas del Palacio Municipal se marcharon hace apenas un par de semanas a Michoacán sin pena ni gloria, a tal grado que sólo las autoridades y los medios de comunicación dieron cuenta de su partida, es decir la población no los extrañó y si acaso algunas féminas que se les ocurrió tomarse gráficas con los altos y fornidos elementos federales.

Hace apenas unos 15 días el Gobernador Egidio Torre Cantú, durante una visita al puerto, advertía sobre la posibilidad de que los gendarmes regresaran pronto.

El 2 de Febrero 300 elementos arribaron por segunda ocasión a la zona sur para tratar, una vez más, de ser participes activos en la erradicación de un mal que no deja de amenazar a todos por igual y que no tiene para cuando-al menos esa es nuestra percepción personal-lograr una estabilidad total que refleje seguridad económica y menos cierre de fuentes laborales.

La calca del ente francés-italiano, hasta el momento mal aplicado en la zona sur, debe replantear su estrategia de vigilancia pues no es con selfies, café en mano, paseos por la plaza principal y uniformes blancos, como habrán de convencer a la población de los sectores apartados, de que regresan decididos a combatir el alto índice delincuencial.