Futuros del corporativismo

16  Diciembre  2016



Futuros del corporativismo

Campanario/Martín Sánchez Treviño

            Los sindicalizados federales de la sección 51 de la secretaría de salubridad y asistencia, por fin se decidieron a la primera movilización para presionar al gobierno estatal y hacer efectivo el cambio de vales que les otorga la federación y que tradicionalmente en los años de priato, les eran canjeados por dinero en efectivo, con el cual los trabajadores pertenecientes a ese gremio podía realizar sus compras en tiendas distintas a las que están direccionadas las compras de los trabajadores.

            El reclamo, la exigencia  y la petición de los trabajadores tiene la apariencia de justa, ya que es una práctica añeja que se había convenido con el partido en el gobierno en una práctica que satisfacía a los participantes de esos beneficios, pero sobre todo la dirigencia sindical era la que obtenía las mejores divisas.

            Lo cierto es que no todos reclamos pueden ser escuchados, ni todas las exigencia se pueden cumplir. Y en este caso, quienes encabezan la movilización de trabajadores no tienen cara para pedir la modificación de la asignación de recursos en especie, como lo indica la autoridad federal.

            Sobre todo, porque se trata de un sindicato federal que la mayor parte de las negociaciones las obtiene a través de las gestiones de su dirigente nacional y no su dirigencia estatal.

Pero si a esa coyuntura se le anexa que la dirigente de ese gremio Maribel González Arredondo “con odio y con rencor” trabajo intensamente en la campaña electoral del PRI para que ganara Baltazar Hinojosa Ochoa, pero sobre todo para que perdiera el actual gobernador Francisco García Cabeza de Vaca.

Ahora sí que como dicen el refrán, hay tiempos de juntas varas y tiempo de tronar cuetes. Por lo mismo los agremiados junto con su dirigente deberían entender que los tiempos idos, fueron otros y los nuevos escenarios son adversos porque la dirigencia así los construyó. Y tal parecer que lo mismo les espera a otros gremios filiales al tricolor.

Es una muestra de que las masas superaron al corporativismo. Y del corporativismo solo queda el enunciado porque perdió su esencia, cuando los cacicazgos se empoderaron e hicieron suyas las bases sindicales.

Los que ya debe haber entendido la dirigente Maribel es que el problema es político y no administrativo, pues desde el momento en que la secretaria general de gobierno atrajo las demandas de los trabajadores, es obvio que no se resolvería en esa instancia.

Y aún cuando pudiera resolverse con el secretario general de gobierno Cesar Verastegui Ostos, quien no evadió el reclamo y atendió el fondo del problema. Un facilitador de estas demandas pudiera ser el ex dirigente Adolfo Sierra Medina, quien tiene canales de comunicación con el actual gobierno, pero con solo mencionarlo “arde Troya” en la sección 51, de donde salió auditado y demás.

Asimismo la titular de la secretaria de salud argumenta que la finanzas de la dependencia están en quiebra, de tal manera que si les canjea los vales que la federación “generosamente” les otorgo a los trabajadores, podría tener problemas mayores en caso de una emergencia de salud en alguna de las nueve jurisdicciones, lo cual resulta razonable.

La lógica indica que la sección 51 debería gestionar ante su dirigencia nacional que sea la federación quien les otorgue el canje de vales a dinero en efectivo, pero sucede que solamente en Tamaulipas y otra entidad de la república, gozan de esos privilegios, ya que en las demás entidades, los vales son en especie, a conveniencia del gobierno federal.   

            Nada tiene que ver lo anterior con la bienvenida a la séptima caravana de migrantes, que presidió en Nuevo Laredo, el gobernador Francisco García Cabeza de Vaca acompañado de sus homologos de Nuevo León y San Luis Potosí, Jaime Rodríguez y Juan Manuel Carrera respectivamente.