Un Fanzin por la libertad de expresión
30 Marzo 2014
Un Fanzin por la libertad de expresión
La represión del gobierno hacia los comunicadores, muchas veces nace con la firma de un pacto entre ambas partes por la compra- venta de espacios publicitarios que con el tiempo llega a convertirse en un candado para el ejercicio periodístico y la libre expresión; la iniciativa privada, con la compra de spots también ejerce presiones para impedir sus realidades incomodas. Esta es una práctica que se da en México y sin duda en todo el mundo.
El caso de la señora Carmen Aristegui, ha sido el más sonado por la fama de la mujer que ha vestido la camisa de diversas empresas periodísticas, pero me atrevo a escribir que no es el único, ni el ultimo; en los medios de comunicación de proyección local o estatal, existen historias similares que no alcanzan eco internacional por el simple hecho de no ser tan famosos. En esta última aventura conflictiva de doña Carmen, solamente le reconozco luchó por el espacio del resto de sus compañeros.
Luego de 33 años de estar al aire, José Gutiérrez Vivo, se despidió de sus radioescuchas quienes en su momento se manifestaron y hasta plantearon la oportunidad de convertirse en los financieros de Vivo y su equipo de trabajo; nada de eso sucedió, como tampoco los medios de comunicación en el naciente sexenio de Felipe Calderón, hicieron tanto ruido como ahora; Aristegui, no ha sido la única y última “víctima”, el PRI tampoco es el único verdugo, los panistas igual saben de atacar la verdad.
En Tamaulipas la situación como le decía en un principio del texto anda por las mismas, la diferencia es que por acá, casi nadie se asoma, pocos echan un ojo para después hablar de las verdades tamaulipecas, casi nadie se anima a defender la libertad de expresión (ni siquiera un servidor es capaz de hacerlo).
Pero ahora alejados de los medios de comunicación convencionales y de las redes sociales como principal plataforma, un tridente de jóvenes periodistas veinteañeros del sur de Tamaulipas, voltean al ayer para proyectar al futuro, estos tres tomaron una herramienta del siglo pasado para dar a conocer lo que vive el siglo XXI; en una hoja de papel a dos tintas (blanco y negro) han comenzado a ilustrar la roja realidad del México moderno, regalan un pequeño especio para informar lo que por dinero o simple incomodidad gubernamental no se dio a conocer al pueblo.
Carlos, Josué y Roberto con sus textos a veces románticos, en ocasiones sarcásticos e incluso descriptivos vienen en apoyo a la libertad de expresión con su fanzine “El Holograma” que será publicado por el momento de manera trimestral y en sus primeras dos apariciones vienen textos relaciones al divisionismo característico de Tampico; la narrativa del velorio de un joven de secundaria que murió de un balazo en la cabeza, también han plasmado la Navidad en Ayotzinapa y hasta tienen una micro sección (el Versito) dentro del “insignificante” pedazo de hoja.
Ya saben que yo no peco
ahora decirlo me cala
también saben no me ahueco
pues pararemos las balas
tocando sones huastecos
Se los digo en canciones
En los trovos más sinceros
Me atrapan las emociones
Cultivemos huapangueros
Cultivemos huapangueros
Y bajemos los halcones
Por: Rodolfo González,
Así las necesidades de escribir una verdad desde el pedazo de tierra llamado Tamaulipas que también es México.



