Escobar: presunto culpable


27 de Noviembre de 2015

No fue por los tantos fajos de dinero que le encontraron en una maleta en el aeropuerto de Chiapas; tampoco por aquellas otras maletas, mochilas, cuadernos, vasos, playeras, gorras, boletos de cine y demás regalos que el PVEM envió dentro y fuera de los tiempos de campaña electoral, y que mandaron sin explicar de dónde sacaron la información personal de los tantos ciudadanos a quienes hicieron el envío; tampoco fue por los tuits que varias celebridades enviaron durante los dos días previos a la elección del 7 de junio, en plena veda y que, a pesar de la redacción, el mensaje y hasta el hashtag, dijeron que no habían tenido nada que ver; mucho menos por los más de 500 millones de pesos que el Verde debe por las tantas multas que el INE le impuso por haber violado tan sistemáticamente las leyes electorales. No, no fue por eso. Arturo Escobar dejó su oficina en la Subsecretaría de Prevención y Participación Ciudadana en la Segob el miércoles por la noche, porque la PGR, a través de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales, pidió una orden de aprehensión en su contra por las 10 mil tarjetas de descuento llamadas Premia Platino y que fueron entregadas como parte de ooootra de las “estrategias no electorales” que el Verde puso en marcha en el tiempo de la campaña electoral de este año.

¡Al fin! Digo, jamás es buena idea alegrarnos de las desgracias ajenas, pero ante tan constantes violaciones a las leyes electorales, ya era hora de que el gobierno federal pusiera sus manos a la obra. Bien por Arely Gómez, titular de la PGR; bien, también, por la Fepade. Porque el comenzar a perseguir a quienes desde siempre han sido señalados por sus nada respetados pasos, va al saco de ese compromiso de la legalidad y al ataque a la corrupción que tan abandonado ha estado desde hace al menos dos sexenios. Y no, no hablo de perseguir por perseguir, ni de meter al bote a quien sea pero, ¿quién que no comulgue o esté en las filas del Verde y que lea estas líneas podría defender a Escobar? Y a Miguel Ángel Osorio Chong ya se le hizo tarde para dar una explicación del nombramiento que le hizo a este personaje. Cuando se lo puso como encargado de prevenir el delito en nuestro país, varias fueron las organizaciones civiles que pidieron, más que una explicación, su destitución inmediata del cargo. Era evidente, ¿cómo alguien de integridad tan cuestionable podría estar al frente de la prevención del delito? ¿Será que pensaron que se predica con el ejemplo de “lo que no se tiene que hacer”?: “sí, miren, aquí les traemos a Arturo Escobar, quien posee una imagen pública que genera demasiadas dudas sobre su participación en diversos delitos electorales, pero él será el encargado de prevenir justo esos delitos que ya cometió, porque sabe lo feo que es llevarlos a cabo...”. Cuando lo nombró subsecretario, Osorio Chong dijo que a Escobar “habríamos de juzgarlo por sus acciones”. Pues bien: por sus acciones la PGR ha solicitado que le sea girada una orden de aprehensión. ¿Qué tiene que decir ahora el secretario de Gobernación? ¿Cómo se planea corregir este error? Ante la espera de lo que este caso genere, digamos, si Escobar es declarado culpable o inocente, ¿eso bastará para regresarlo a una oficina que merece estar en manos de un responsable de intachable honorabilidad? Si declaran inocente a Escobar, ¿eso será suficiente para que el exsenador limpie su imagen?

Ahora vemos que la PGR está dispuesta a enfrentarse ante quien sea, así se trate de un integrante del equipo del gobierno federal. Es una más de las oportunidades que se le presentan a Enrique Peña Nieto para trazar un nuevo rumbo hacia la legalidad. La cereza para adornar este pastel será, indudablemente, que haya consecuencias para quien hoy está siendo investigado.

Excelsior