Esto no se acaba…

5 Septiembre 2013

En contraste con las optimistas proclamas de tirios ytroyanos en el primer nivel gubernamental y en las oficinas de dirección de los tres principales partidos, en el sentido de que “la política acabó imponiéndose…”, el conflicto detonado por los vándalos adscritos a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE)  que mantienen en vilo al Legislativo federal y a millones de capitalinos en calidad de rehénes, está muy lejos de resolverse…

Y esto no sólo por la aprobación de la controvertida Ley del Servicio Profesional Docente —que en las primeras horas de hoy debió avalar el Senado— sino, fundamentalmente, porque igual que la embestida contra el Palacio de San Lázaro y la sede de la Cámara alta que obligó a sus miembros a sesionar bajo sitio o, literalmente a salto de mata, que la intencionada alteración del orden público en el Distrito Federal, no son más que etapas de una bien orquestada escalada orientada a arrastrar el país hacia la ingobernabilidad y el caos.

Antes, en un primer momento, fueron los maestros-vándalosque por miles ocuparon el Zócalo en repudio de la aprobación de la legislación secundaria de la reforma constitucional en materia educativa… hoy, las manifestaciones, plantones y bloqueos son alimentadosigual por aquellos, que por activistas del Sindicato Mexicano de Electricistas, frustrados liderazgos universitarios de otro tiempo, jóvenes del (nunca apartidista) movimiento #YoSoy132 y hasta anarcos en busca de un mártir.

Mañana, tal como se anunció ya de manera oficial por parte de voceros de la Sección 22 de la Coordinadora, todos ellos, y más, cerrarán filas en torno a Andrés Manuel López Obrador y su Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), en la marcha del próximo domingo para protestar por la reforma energética, la fiscal… y lo que venga.

Se equivocan entonces quienes apuestan a la normalización de la situación en el corto plazo. El asunto está en marcha y, al menos durante los 120 (próximos) días previstos por el jefe del Ejecutivo para procesar las reformas estructurales pendientes, las presiones y movilizaciones continuarán, junto con negociaciones que a nada conducen.

Por ello, y por otras cuestiones, es que muy pocos entienden la esperanzadora previsión del jefe de Gobierno capitalinoMiguel Ángel Mancera que, sin más, externó su confianza en que “para el próximo 15 de septiembre (los vándalos de) la Coordinadora  hayan abandonado el Zócalo…”.

Asteriscos


Excelsior