De espionaje a las mafias del IMSS
29 Septiembre 2015
Ahora que el espionaje telefónico esta de “moda” según porque es “nuevo”, unas atentas receptoras capturaron la voz del aun Delegado de la Segob en Tamaulipas, Rabindrath Juárez Mayorquin. En su llamada telefónica, se despedía de una amistad tamaulipeca, pues a partir de octubre deja el cargo que le asignó, Miguel Ángel Osorio Chong y cuando explicaba a donde iba, la comunicación se cortó, solo pudieron escuchar que le deseaban mucho éxito.
Pero bueno,,, para evitar más ejecuciones en el interior de los hospitales del Instituto Mexicano del Seguro Social en Tamaulipas, tuvieron que reforzar la seguridad con más de 30 cámaras de video vigilancia, cadenas y candados en puertas perimetrales y algunas áreas como el almacén y la cónica (pues hasta la comida se roban algunos trabajadores del IMSS) la rigurosa seguridad en las instalaciones del Hospital General Regional Nº 6 ubicado en ciudad Madero, se debe también al constante robo de medicinas, medicamentos de alto costo, equipo médico y oncológico.
¡Claro! Oficialmente, el objetivo “es fortalecer el resguardo de personas, bienes y medicamento, evitar robos al personal y a los derechohabientes, y el ingreso de algún tipo de objeto, armas o sustancias que se manejen al margen de la ley”.
A ver si con el nuevo protocolo de seguridad, limpian la reputación desgastada del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (Sntss) pues según filtraron en la Procuraduría General de la Republica (PGR) desde los más altos escalafones del Sntss, se dirige una banda de traficantes de medicinas y equipo médico encabezada en los hospitales y clínicas de Altamira, Madero, Tampico y ciudad Mante por El Fintas, El Sindi y El Sabayón, todos trabajadores y con amplio margen de maniobra gracias al supuesto manto protector de Don Carlos Crescencio Rodríguez, secretario de conflictos de la sección 10 del Sntss.
Tan solo en dos de los robos que han sido ventilados a la luz pública, casi se alcanza la cifra de diez millones de pesos. El primero fue en julio de 2014 y medio año después, otro certero golpe de los ladrones; pero de todo el universo de trabajadores del IMSS, nadie sabe- nadie supo y hasta aparatos oncológicos se llevaron. Por esto mismo, todos, todos, toditos los trabajadores ya sean sindicalizados o de confianza, están siendo investigados por la PGR y la misma, Procuraduría General de Justicia del Estado de Tamaulipas (PGJE), en efecto desde el personal de intendencia, hasta médicos.
Le situación en el IMSS es tan grave y los robos seguramente tan lucrativos que José Manuel Assad Montelongo, Delegado del Instituto en Tamaulipas, se niega rotundamente a hablar del tema, no quiere ni siquiera que le pregunten de la investigación que lleva más del año; este suertudo funcionario que cabalga con la suerte desde el sexenio pasado con el ex gobernador de Tamaulipas, Eugenio Hernández Flores, relincha como caballo bronco, camina apresurado y se queda callado, pues dice no tener conocimiento; igual actúa la Secretaria de Salud del Gobierno Federal, Mercedes Juan, quien descaradamente dice no saber acerca de los robos y saqueos en instalaciones del IMSS de Tamaulipas. Pues sí, como no es su dinero y ella seguramente no se atiende en el IMSS, le vale queso, pero que no le toquen su bolsa Coach y sus zapatico fino porque se enoja.



