“Esperaré sentado para no cansarme”

30 Mayo 2017


¡Cómo decía mi abuelita!

 

“Esperaré sentado para no cansarme”

 

Por Víctor Torres

 

Hace unos días escribí en este espacio el temor y preocupación que impera por las tormentas próximas (1 de junio), aunado a las dificultades que se presentarán de inundaciones, sin ser “ave del mala agüero”, ocurrió de nueva cuenta en el Sur de Tamaulipas y otra vez agarró desprevenidas a las autoridades.



Las inundaciones en varias partes de la zona conurbada fueron más que evidentes, también el peligro que conlleva, alcantarillas abiertas, hoyos de gran dimensión, escases de servicio público, cortes de energía eléctrica, carros varados, choques por alcance y hablar por celular, sin mencionar las enfermedades. Todo ello en menos de ocho horas.


Este lunes se instaló el Consejo Municipal de Protección Civil y previó a la reunión el director general de la dependencia tamaulipeca Pedro Granados – quien por cierto desconocía la intensidad de las lluvias y en qué partes de la entidad serían más fuertes -. Bueno regresando al tema, daba a conocer que el Gobierno Federal no había entregado los recursos para obras del Fondo de Desastres Naturales a siete meses de las afectaciones.


Pese a que posterior a la contingencia (noviembre 2016) se hizo la petición formal ante la Secretaría de Gobernación por el orden de los  100 millones de pesos para una serie de proyectos hidráulicos requeridos de manera urgente. Sin embargo, la negativa y la burocracia continúan imperando en algunas dependencias federales. Lo peor es que ya se hizo presente otra tormenta… ¿Cómo es posible que no se aplique el presupuesto? ¿Cuándo aportarán los recursos?


Si es el último frente frío o si es previó a la temporada de huracanes, la cuestión es que nuevamente las familias de la zona metropolitana resultaron con afectaciones parciales en sus viviendas, pertenencias y vehículos. Un recorrido se observaba cómo el agua rebasó el metro de altura, pero también la gran cantidad de basura que corría por diversos puntos, ¡no entendemos la magnitud!


En este último punto, es donde hay que trabajar y la administración de Altamira ha pretendido adentrarse, Roberto Castro Cepeda, director de Obras Públicas dejó en claro la problemática, pero aclaró que de nada servirían las labores de saneamiento si en Tampico y Madero no se desarrollan a la par. Para una serie de obras, antes de las hidráulicas se necesita el dragado de los sistemas lagunarios, pues actualmente queda obstruida la salida del agua; requiriendo la cantidad de 20 millones de pesos.


El trabajo y la experiencia del funcionario altamirense son notorias, siempre habla directo y con conocimiento de causa, ahora se requiere del presupuesto para desarrollarlas y por ende qué Madero haga lo propio, donde Gustavo Stringel Luna, Secretario de Obras Públicas, también entiende del tema, ambos podrían resolver parte de las dificultades. No es el caso de Tampico ya que Jorge Manzur Nieto, actual responsable de Obras y Desarrollo Urbano, quien por cierto ya fue gerente de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado, no dejó nada bueno a su paso, pues los daños no son actuales, sino por la falta de obras.


Ya están notificadas, avisadas y prevenidas las autoridades estatales y federales sobre lo que puede ocurrir en los siguientes meses si los recursos no fluyen. Y no actuar, como los buenos mexicanos, cuando ya no hay nada que hacer o bien después del “niño ahogado”… Y ¡Cómo Decía Mi Abuelita!... “Esperaré sentado para no cansarme”…

 

victortorres74@hotmail.com