Escuelas de la salud
18 Julio 2016
Escuelas de la salud
De línea a línea/Martín Sánchez Treviño
La salud pública es uno de los retos de los gobiernos y
las escuelas de educación superior en las últimas décadas, pues no obstante que
la medicina a alcanzado metas importantes, por la que las sociedades de otros
tiempos lucharon y por lo mismo hicieron aportes relevantes a la ciencia médica
y tuvo sus aplicaciones y resultados en la vida social, de la ciudades y
regiones del mundo.
Resulta de notable importancia que la universidades de
Texas, Valle del Río Grande, Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila participen
juntas en proyectos de investigación como el es Zika, una mutante del Dengue,
que actualmente representa un riesgo para la sociedad.
Los centros de investigaciones de estas casas de estudio,
sobre la todo la universidad tamaulipeca ha privilegiado estas líneas de
investigación científica, porque entiende que estas tareas su misión es
espontanea y dinámica.
Sobre todo que los profesores tamaulipecos saben de sus
capacidades y se conocen como agentes del conocimiento, sabedores de los nuevos
elementos que pueden aportar en problemas y temas de los que la sociedad
esperan una respuestas de sus centros de estudios superiores.
Pero también es
meritorio que los alumnos y maestros de las escuelas de medicina que la
Universidad tamaulipeca acuden a esas mesas interdisciplinarias, porque también
cuentan con investigaciones que nutre los trabajos de otras universidades y
aportan sus propias investigaciones ante problemas de salud, que tiene un impacto
en la sociedad. Y ante el cual la ciencia médica busca nuevas alternativas. Y los estudiantes
de nuestras escuelas están a la altura de otros planteles, porque así lo han
demostrado.
Gustavo
Gutiérrez director de la Unidad Académica de Matamoros de la Universidad
Autónoma de Tamaulipas considera que es relevante que los docentes y alumnos
participen en trabajos conjuntos de investigación con sus homólogos de la
Universidad del Rio Grande, porque tanto estudiantes como maestros tienen más
posibilidades de crecer. Pero además porque se busca que tengan estancias en
esa universidad texana.
Y el rector Enrique Etienne Pérez
del Río, es un convencido de que es una de las formas como la universidad
tamaulipeca, no solo puede crecer, sino también proyectarse el mundo de la
medicina y de la investigación de la ciencia médica.
Por cierto, la semana que
transcurrió, el rector Etienne recibió junto con el director de la escuela de
medicina de Matamoros, la certificación de calida, de parte del Consejo
Mexicano para la acreditación de la enfermería.
También la licenciatura en
seguridad, salud y medio ambiente obtuvo un reconocimiento con el nivel 1 por
los comités interinstitucionales para la evaluación de la educación superior
(Ciees).
Son
logros importantes que le permiten a la universidad tamaulipeca garantizarle a
la sociedad que los estudiantes reciben educación reconocida y avalada por
organismos externos, pero sobre todo, que la formación que otorga la
universidad tamaulipeca se desarrolla con estándares de calidad.
La salud es una de la tareas que el gobernador Egidio Torre Cantú hizo suya durante los seis años de su mandato, además de su espíritu altruistas se debe también a que su abuelo, su padre y su hermano se han desempeñado como médicos.



