Tamaulipas: menos regidores, menos diputados
29 Agosto 2016
Tamaulipas:
menos regidores, menos diputados
La
Opinión de Baldemar Mijangos
TAMPICO.-
En tiempos donde los políticos hacen lo contrario al mandato popular, e
incumplen hasta los ordenamientos más elementales, debe darse entrada a una
iniciativa que no sólo reduzca el número de diputados federales y senadores del
Congreso de la Unión sino que se disminuya el volumen de legisladores locales y
de regidores en los ayuntamientos.
No
es para nada nueva esta propuesta, sin embargo debe cobrar importancia ante la
emergencia económica que vive el país por la caída de los precios del barril
del petróleo, el aumento en los energéticos y la obesa carga burocrática que al
final terminan pagando los contribuyentes cautivos.
Baste
recordar que en campaña política los tres más grandes partidos, PRI, PAN y PRD,
se desvivían con la propuesta de la reducción de senadores y diputados, porque,
nos decían, eran una afrenta a los mexicanos por haber sido rebasada la cuota
de la representación proporcional. Simple palabrería.
Hoy
la urgencia ciudadana que no quiere más gastos innecesarios pide que los
diputados en Tamaulipas se reduzcan en vez de aumentar, como ocurrió con la
última reforma electoral; hoy además se hace inmediata la orden de bajar la
cuota de ediles de los cabildos de la entidad.
Cualquier
ciudadano medianamente informado sabrá que los congresos son una olla de
intereses personales y partidistas, que consideran hasta el final la voluntad
popular expresada en las urnas. Lejos quedó la frase de ‘escuchar para legislar’,
que es puesta en la mesa para encantar a los votantes; muy lejos está la
decisión de crear leyes de las necesidades ciudadanas.
Un
ejemplo muy simple: existe un decreto del gobernador Manuel Cavazos Lerma, que
es letra muerta, que intentó regular el servicio de transporte público, pues en
uno de sus preceptos ordena que las unidades que brinden este servicio “no
deben usar ningún tipo de equipos de radio ni comunicación de banda civil que
provoquen la distracción de los operadores en ruta”.
La
ley en esta materia es letra muerta, como en muchas otras esferas, lo que nos
mueve a pensar que con 20 legisladores a lo mucho podemos crear y actualizar
las leyes que los ciudadanos piden. ¿Para qué queremos más leyes y preceptos si
los que tenemos no se obedecen?
La obesidad burocrática ya se volvió diabetes.



