Escalada violenta…

23 Septiembre   2015

Aunque predecible, la escalada violenta orquestada por organizaciones de corte radical de izquierda —“grupos cuasi guerrilleros, vinculados al Ejército Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), Ejército Popular Revolucionario (EPR)…”— con miras a prefigurar un entorno de efervescencia extrema de cara a la conmemoración del primer aniversario de los hechos que, el pasado 26 de septiembre, derivaron en la (lamentable) desaparición, asesinato y posterior incineración de 43 jóvenes estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, encendió ya todas las alertas al más alto nivel oficial.

Y ello, no porque el gobierno —Gobernación de Miguel Ángel Osorio o, más, el Centro de Información y Seguridad Nacional (Cisen) del rescatado Eugenio Ímaz, por ejemplo— carezcan de información fidedigna sobre la identidad y acciones a realizar por los extremistas que controlan a quienes, en el referido centro de formación, cumplen ya un año sin clases sino, fundamentalmente, por la indolente actitud que, ante los hechos de las 48 últimas horas, han asumido autoridades estatales y/o municipales.

Luego de que, el lunes, (supuestos o reales) “normalistas” tomaran por asalto y causaran toda suerte de destrozos en instalaciones de la Fiscalía estatal o que, ayer, otros o los mismos sujetos —embozados todos, como debe de ser— se enfrentaran con policías municipales y fuerzas federales, tras atravesar y quemar un camión tipo Torton de la empresa “Estrella de Oro”, en la carretera que comunica a Tixtla con Chilpancingo, la capital de la entidad,  efectivamente nada sucedió.

De ninguna acción iniciada por miembro alguno de la administración del (des) gobernador (de extracción perredista) Rogelio Ortega, identificado y acusado también él, en algún momento, por sus presuntos vínculos con la guerrilla colombiana, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en concreto, se tiene conocimiento hasta el momento, fuera de los reportes de daños y/o de la hospitalización de docena de elementos del orden lesionados.

La previsión oficial, hasta ayer al menos pues, era que los actos provocativos, violentos, tenderán a incrementarse al paso de las horas y los días, y a acercarse paulatinamente al Distrito Federal pues, diría alguna de las fuentes consultadas, “la intención de los radicales no es otra que llegar al sábado en un estado de efervescencia extrema… y aprovechar la oportunidad que (para ellos) representa la decisión del gobierno capitalino de permitir que su protesta llegue hasta el Zócalo”.

Antes del 26 de septiembre, vale recordar, padres de los jóvenes  desaparecidos deberán reunirse, mañana presumiblemente, con el jefe del Ejecutivo, lo que les permitirá alcanzar las mejores posiciones en medios nacionales y/o extranjeros que, huelga decir, dan desde ahora una amplísima cobertura a su reclamo.

Ésa y no otra, lamentablemente, es la previsión de lo que puede ocurrir.

 

ASTERISCOS

* A partir de éste día, de manera simultánea en 28 ciudades del país, activistas vinculados al Movimiento 40 Días por la Vida que lidera Lourdes Varela iniciarán actividades orientadas a concientizar sobre el drama que para toda mujer representa verse obligada a abortar. En el Distrito Federal, la vigilia implicará la presencia física y oración, desde ahora y hasta el 2 de noviembre, ante cuatro clínicas, auténticos centros de muerte de la trasnacional Marie Stopes donde, de manera cotidiana, asesinan a pequeños mexicanos en el vientre de sus madres.

* Diversificada, pesada agenda la que, en el marco de su próximo viaje a Nueva York, para comparecer ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y participar en la Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno para la Adopción de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, deberá cumplir el presidente Enrique Peña Nieto que, entre otras cosas, copresidirá la Reunión de Líderes Globales por la Equidad de Género y el Empoderamiento de la Mujer.

Veámonos el viernes, con otro asunto De naturaleza política.


Excelsior